Ciudad Juárez, Chih.- Durante la Asamblea Regional Crecer Sin Miedo, Infancias y Seguridad para el Futuro de Chihuahua, realizada ayer en el gimnasio del Colegio de Bachilleres, el conferencista y experto en ciberseguridad, informática forense e investigación de violencia digital, Andy Torres, explicó a cientos de estudiantes de nivel medio superior los riesgos que enfrentan en redes sociales, aplicaciones de mensajería y plataformas digitales.
Ante alumnos del Colegio de Bachilleres y del Conalep, detalló que los principales riesgos incluyen el grooming, donde adultos se hacen pasar por menores para generar confianza y obtener información; la sextorsión, que implica amenazas para difundir contenido íntimo; el doxeo, relacionado con la exposición de datos personales; el acoso digital, y la difusión de imágenes sin consentimiento, además del uso de inteligencia artificial para crear material falso con fines de explotación.
Torres, fundador del Colectivo DLR, señaló que estos riesgos no se limitan a redes sociales tradicionales, sino que también están en videojuegos y plataformas de interacción donde los agresores buscan acercarse a menores de edad. Indicó que en estos espacios es común que los responsables utilicen perfiles falsos, alteren su identidad o simulen ser adolescentes para establecer contacto.
Explicó que a partir de ese acercamiento, los agresores pueden solicitar información personal, fotografías o acceso a cuentas, lo que abre la posibilidad a actos de extorsión o manipulación. Señaló que en algunos casos las víctimas son presionadas para entregar contenido íntimo o dinero, bajo la amenaza de difundir información entre familiares, amigos o contactos en redes sociales.
Durante su intervención, el especialista presentó ejemplos de casos atendidos por el colectivo, en los que adolescentes fueron engañados mediante redes sociales o aplicaciones de mensajería. Indicó que estas situaciones pueden escalar hacia dinámicas de explotación, en las que las víctimas permanecen bajo presión durante periodos prolongados.
También abordó el uso de inteligencia artificial para la generación de imágenes falsas, conocidas como deepfakes, que pueden ser utilizadas para crear contenido íntimo sin que la persona haya participado en su elaboración. Señaló que este tipo de material también puede ser difundido o comercializado en entornos digitales.
El conferencista explicó que otra de las prácticas detectadas es la formación de grupos en línea donde comparten imágenes o videos de carácter íntimo sin autorización, lo que afecta principalmente a adolescentes. Añadió que estas comunidades pueden operar de forma organizada y con intercambio de contenido entre usuarios.
Torres indicó que la violencia digital no se limita al entorno virtual, ya que en diversos casos es vinculada con situaciones fuera de línea, incluyendo amenazas directas o riesgos para la integridad de las personas. Por ello, llamó a reconocer señales de alerta y a no minimizar conductas que puedan representar un riesgo.
