Ciudad Juárez.- El Instituto Fronterizo Esperanza (Hope) denunció que mientras las detenciones y deportaciones del gobierno de Estados Unidos incrementan en El Paso y San Antonio, las consecuencias son empresas sin trabajadores, familias destrozadas y niños y comunidades que viven con miedo e incertidumbre.
“Sin embargo, en lugar de retirarse derrotadas, ambas comunidades se están uniendo en solidaridad de maneras novedosas y efectivas (…) Aquí en El Paso, HOPE tuvo el honor de unirse al obispo Mark Seitz para ampliar nuestra labor humanitaria en nuestra ciudad hermana, Ciudad Juárez. Junto con nuestros socios, brindaremos refugio de emergencia, apoyo psicológico y otros servicios esenciales a migrantes varados y deportados”, informó Jesús de la Torre, director de Migración Global de Hope.
Según las estadísticas de los puntos de repatriación del Instituto Nacional de Migración (INM), dadas a conocer a través de la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas, de la Secretaría de Gobernación (Segob), durante el primer semestre de 2026 el gobierno de Donald Trump sumó 91 mil 383 deportaciones de mexicanos al país, 29.96 por ciento más que las 70 mil 316 devoluciones realizadas de enero a junio de 2025.
Sin embargo, debido a la estrategia del gobierno de Donald Trump de enviar a los migrantes lo más lejos posible de sus fronteras, durante mayo y junio la mayoría de las deportaciones se realizaron al sur de México, por lo que de enero a junio Ciudad Juárez sumó siete mil 40 repatriaciones, 21.18 por ciento menos que las ocho mil 932 realizadas en el mismo periodo del año pasado.
“Ya se conocen los resultados: familias que pueden afrontar la incertidumbre con atención, niños que acceden a servicios esenciales y cuentan con alguien que aboga por ellos, y comunidades unidas por la esperanza, una esperanza que dará lugar a reformas”, indicó De la Torre.
El activista de la organización que apoya a las personas migrantes en Ciudad Juárez y en El Paso también lamentó que El Paso alberga actualmente el centro de detención de inmigrantes más grande del país: Camp East Montana.
