Ciudad Juárez.- El cierre de la frontera que realiza Estados Unidos para indocumentados y cárteles en el Sector El Paso preocupa a la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), ante un posible enfrentamiento de grupos delictivos por la zona del Valle de Juárez, donde ya no hay muro fronterizo ni seguridad pública.
Ricardo Realivázquez Domínguez, Subsecretario de Despliegue Policial de la SSPE, dijo que es factible que los grupos delictivos “Los Cabrera” y “La Línea” entren en conflicto por el control de la zona rural del Valle.
“Veo posibilidad de que hubiera confrontación si la presencia policial en la zona de Anapra se fortalece de ambos lados de la frontera, ellos van a buscar otras rutas”, explicó el jefe policiaco.
El problema es serio considerando que la seguridad en la extensa zona rural depende del Estado y que la presencia militar es limitada a retenes, mientras que decenas de brechas clandestinas atraviesan desde Estados Unidos a la carretera federal Juárez-México, planteó.
Actualmente en Anapra, según la georreferenciación del delito que tiene la SSPE, el grupo delictivo “La Línea” mantiene el control de esa zona fronteriza.
Mientras que en la región del Valle, que abarca los municipios de Guadalupe y Praxedis G. Guerrero, “Los Cabrera”, provenientes del estado de Durango, operan desde hace varios años en la zona, al aliarse con los operadores de los Salas Valenciano.
El jueves pasado, el gobierno de Donald Trump dio una muestra del poderío institucional en la frontera, con el que busca minimizar las actividades delictivas del Cártel de Juárez, al que incluyó en la lista de organizaciones terroristas extranjeras desde el pasado 15 de julio.
“Vamos en serio con la erradicación de estos cárteles”, aseguró Justin R. Simmons, fiscal del Distrito Oeste de Texas, durante el ejercicio de capacidades combinadas encabezado por la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos (USBP, por sus siglas en inglés) del Sector El Paso, en coordinación con Operaciones Aéreas y Marítimas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (AMO-CBP, por sus siglas en inglés), el departamento Militar de Texas, el Departamento de Guerra de Estados Unidos y otras agencias federales que permanecieron en los límites del río Bravo y el muro fronterizo.
De este lado de la frontera la preocupación es la confrontación entre los grupos para utilizar los kilómetros que unen a México y Estados Unidos entre Guadalupe y Ojinaga, donde el control lo ejerce el Cártel de Juárez.
“Pudiera darse el caso de que los grupos entraran en conflicto en la zona del Valle de Juárez. No es tema fácil, así que vamos a reforzar la presencia en esa zona”, dijo el jefe policiaco.
