Uno de los tres empleados de la funeraria Del Carmen acusados por delitos de ocultamiento y conservación ilegal de cadáveres y fraude intentó que la justicia federal lo amparara en contra de la vinculación a proceso de uno de los cinco casos que se siguen en su contra, sin éxito.

Roberto Isaac A. A., acusado de haber ofrecido y realizado el servicio funerario de una niña de dos años por la cual se entregaron cenizas falsas y cuyo cuerpo se mantuvo en descomposición en una vivienda particular, acusó que el juez Javier Ortiz Beltrán, del Tribunal Superior de Justicia del Estado, no era autoridad competente para vincularlo a proceso por un delito contra la Ley General de Salud, además de que no existían pruebas de que él hubiese participado del hecho, y se afectó su derecho a la presunción de inocencia y libertad personal con la prisión preventiva bajo la que permanece.

De entrada, Gabriel Galván Morales, juez Quinto de Distrito, señaló infundados los agravios contra la vinculación a proceso, pues ésta requiere de una sospecha razonable de que el acusado fue posiblemente responsable de los hechos para poder ser procesado, y no necesita la Fiscalía General del Estado comprobar de manera fehaciente su participación, pues no es la etapa aún para ello.

Únicamente concedió el amparo federal en cuanto a que se ratifique la medida cautelar de prisión preventiva justificada que se fijó el 26 de septiembre de 2025 en atención a este amparo, en contra de la prisión preventiva oficiosa que el 20 de agosto de ese año se había impuesto.

Los hechos por los que fue acusado Roberto Isaac A. A. se dividen en dos eventos: el primero de ellos ocurrió entre el 9 de junio y el 1 de julio en la funeraria Del Carmen ubicada en avenida 16 de Septiembre 2461 cruce con Níquel en la colonia Arroyo Colorado.

En la primera fecha, Roberto Isaac A. A. y otra persona acordaron la cremación de la bebé como parte de los servicios funerarios por los que la familia pagó 9 mil pesos. El servicio duró del 9 al 12 de junio. Las supuestas cenizas de la pequeña fueron entregadas el 1 de julio a la abuela, cerca de las 5:30 de la tarde, según las investigaciones ministeriales.

El segundo hecho fue del 12 de junio al 24 de julio de 2025. Se acusa que en ese lapso en el cruce de las calles Mariano Samaniego y Latón Roberto Isaac y otra persona, empleados de la funeraria Del Carmen, mantuvieron ocultos los tres cadáveres, de los que dos permanecen sin identificar. Estaban envueltos en bolsas negras de plástico, sin los permisos necesarios para su preservación ni manejo digno y respetuoso, alegó el Ministerio Público.

Por estos hechos fue vinculado a proceso por fraude, ocultamiento y conservación ilegal de cadáveres el 20 de agosto. Su madre, Nancy Ivette A. A. también fue vinculada a proceso, y el 28 de diciembre buscó una salida alterna para ella con el pago de la terapia psicológica para la madre de la bebé fallecida, a lo que se negó la mujer.

El amparo de Roberto Isaac fue interpuesto por Jesús Enrique Valenzuela Peralta, quien en octubre fue despedido como defensor de los empleados de la funeraria Del Carmen tras omitir el pago de garantías ante un juez federal para validar las suspensiones que mantenían en libertad a Nancy Ivette.