Delicias, Chih.- “Si está vivo pues que nos lo entreguen y si ya se murió, pues de perdida que nos entreguen el cuerpo para irle a llorar”, pide Martín Adolfo Ochoa Casas, padre de Saúl Alberto, minero desaparecido el pasado 23 de enero en Concordia, Sinaloa.
“No hemos tenido razón de él ni nada, nos consiguió una cita la señora presidenta de Meoqui, Miriam Soto, a la Fiscalía, pero marcamos a ver qué razón nos dan y no nos contestan”, expresó el padre de Saúl Alberto, en entrevista para El Diario de Delicias.
Asimismo, detalló que ni la pareja de su hijo ni la empresa para la cual trabaja les han dado información, “a ella cada vez que le preguntamos, que no tiene información y que no tiene información, ella vive en Parral, yo ando desesperado porque pues ya más del mes y no saber de él, pues está cañón”.
Ochoa Casas, con voz entrecortada, envió un mensaje a las autoridades, “yo lo que les pido es que lo localicen, si está vivo pues que nos lo entreguen y si ya se ya murió, pues de perdida que nos entreguen el cuerpo para irle a llorar”.
Agregando que él iba a poner la denuncia ante la Fiscalía en Delicias o Meoqui, sin embargo, la pareja de Saúl Alberto le dijo que no era necesario, “dijo que ella traía todo el movimiento y que si yo ponía una demanda a mí no me iban a dar razón de nada, le dije ¿pues cómo no?, si soy el papá de él”, mencionó.
Así mismo, puntualizó que cuando se especuló a nivel nacional que se habían encontrado unos cuerpos y posiblemente se trataba de los mineros desaparecidos, acudieron uno de sus hijos y la pareja de Saúl Alberto a México, “a ella la volvieron a citar pero ya no invitó a mi hijo, fue con el papá de ella”.
“Después vino la Fiscalía de México, ella los trajo para hacer la prueba del ADN y hasta la fecha no sabemos nada, no sabemos el resultado de la prueba, la única información que tenemos es la que ronda en redes sociales, no tenemos información de nada de él, no sabemos qué pasa, ya son 34 días, ya es mucho”, comentó.
Como se recordará fue el pasado viernes 23 de enero cuando Saúl Alberto, originario de Meoqui, desapareció en compañía de al menos nueve mineros más, sin que hasta el momento se tengan indicios de su paradero.
