De la Peña Grajeda dijo que el caso obliga a revisar con seriedad lo ocurrido, no sólo por la gravedad de los delitos que se investigan, sino porque involucra a personal de una institución federal que participa en operativos de seguridad, vigilancia carretera y atención en zonas de alta movilidad, como ocurre en la frontera norte del estado.
De acuerdo con el antecedente de este caso, los elementos fueron detenidos luego de ser señalados por privar de la libertad y extorsionar a personas que llegaban a Ciudad Juárez, en hechos que derivaron en su presentación ante un juez federal. Los primeros cuatro detenidos quedaron en prisión preventiva, mientras se resuelve su situación jurídica.
El secretario general de Gobierno reconoció que, aun cuando el hecho resulta penoso para una corporación federal, también debe señalarse que hubo una actuación inmediata y contundente de las autoridades que participaron en la detención, pues los agentes fueron asegurados en flagrancia y puestos a disposición de la autoridad competente.
“La verdad es que resulta preocupante porque la Guardia Nacional es uno de los cuerpos de seguridad en el cual depositamos buena parte de la estrategia de seguridad en este país”, expresó De la Peña Grajeda, al referirse al caso que involucra a personal asignado a Ciudad Juárez.
El funcionario estatal consideró especialmente grave que quienes tendrían que participar en labores de seguridad aparezcan ahora como presuntos victimarios, en una ciudad que durante los últimos años concentró una de las crisis migratorias más fuertes del país y donde miles de personas en situación de movilidad permanecieron varadas en espera de cruzar hacia Estados Unidos.
De la Peña Grajeda recordó que durante el sexenio pasado se sostuvo un discurso de apertura hacia las personas migrantes, a quienes se les hizo creer que México las recibía con los brazos abiertos; sin embargo, dijo que este tipo de casos refleja una realidad distinta cuando los abusos provienen de integrantes de una institución federal.
“Es penoso que, si durante algún tiempo se habló de que le abríamos las puertas a los migrantes, sea personal de una institución como Guardia Nacional quienes se conviertan en los victimarios de estas personas”, señaló el secretario general, al advertir que el caso no puede tomarse como un asunto menor.
El funcionario añadió que corresponde a las autoridades federales deslindar responsabilidades y llevar el proceso hasta sus últimas consecuencias, debido a que la confianza ciudadana en las instituciones de seguridad depende también de la capacidad para sancionar a quienes abusan del cargo o utilizan el uniforme para cometer delitos.
Respecto al ingreso de más elementos de la Guardia Nacional a Ciudad Juárez durante el fin de semana, De la Peña Grajeda descartó que esto represente una señal de alarma y estimó que se trata de una rotación ordinaria de personal, como parte de los movimientos que realiza la corporación federal en distintas regiones del país.
