Chihuahua, Chih.- El secretario de Desarrollo Rural, Mauro Parada Muñoz, informó que aumentaron los reportes sobre posibles casos de Gusano Barrenador del Ganado (GBG) en la región sur de Chihuahua, tras la primera detección en Parral. Las autoridades confirmaron un segundo caso en San Francisco del Oro y mantienen bajo análisis otro reporte en Coronado.

Parada Muñoz explicó que el nuevo caso positivo ocurrió muy cerca del primer punto identificado, por lo que ambas zonas forman parte del barrido sanitario que llevan a cabo autoridades estatales y federales para controlar la presencia de la mosca y evitar nuevos contagios.

Las muestras de los animales sospechosos deben pasar por un protocolo de análisis en los laboratorios coordinados por el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA) y la Comisión México-estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA).

“Tenemos muchos reportes a partir del primer caso en varias partes de la región sur del estado. Nosotros visitamos cada uno y lo reportamos al CPA para que realice el procedimiento de evaluación”, detalló el funcionario.

Aunque el análisis de laboratorio requiere varios días, las acciones sanitarias comienzan desde que surge la sospecha. En San Francisco del Oro, las brigadas incluyeron el ganado dentro de los tratamientos antes de recibir el resultado definitivo, debido a la cercanía con el primer caso registrado en Parral.

Los trabajos contemplan la aplicación de Ivermectina, desparasitación, inspección física de los animales y recorridos por los ranchos ubicados en las áreas consideradas de riesgo. También instalarán trampas para monitorear la presencia de moscas y conocer su desplazamiento en la región.

El titular de Desarrollo Rural llamó a los productores a revisar constantemente al ganado y atender cualquier herida, pues la mosca deposita sus larvas en lesiones abiertas. La prevención, afirmó, representa el principal mecanismo para reducir el riesgo de nuevas infecciones.

La dependencia también repartirá medicamentos y materiales entre los ganaderos de la zona sur, además de ofrecer orientación y capacitación para identificar síntomas, atender heridas y reportar inmediatamente cualquier caso sospechoso.

Parada Muñoz indicó que buscarán completar periodos de dos semanas sin nuevos registros en las zonas afectadas, a fin de considerar eliminados los casos activos. La vigilancia continuará de manera permanente y en coordinación con autoridades federales, organismos sanitarios y productores.

Aclaró que la presencia del GBG no representa un problema para el mercado de la carne, debido a que los animales infectados reciben tratamiento y pueden volver a la producción con normalidad después de su recuperación.

Respecto a versiones sobre un posible riesgo de fiebre aftosa, descartó que exista una amenaza para Chihuahua o el país. Explicó que dicha enfermedad permanece limitada a regiones de Sudamérica y que pudo existir una confusión porque la CPA también participa en la atención del gusano barrenador y otras enfermedades exóticas.