Las autoridades mexicanas liberaron en Chihuahua un primer lote de moscas estériles para combatir la plaga del gusano barrenador en esa región, que será uno de los puntos que se reabrirá próximamente para la exportación de ganado hacia Estados Unidos.
La medida se da pocos días después de que Washington anunció que reanudará en agosto el paso de ganado mexicano luego de más de un año de cierre por el brote del gusano barrenador.
La Secretaría de Agricultura de México dijo en un comunicado que el lunes se liberaron en el municipio Coronado del estado de Chihuahua, a unos 655 kilómetros de la frontera con Texas, unas 2.5 millones de moscas estériles a través de cámaras de dispersión terrestre. Las moscas se produjeron en la planta de la localidad de Metapa de Domínguez, en Chiapas, que las autoridades mexicanas reabrieron hace un mes con el apoyo de Estados Unidos.En Chiapas había existido una planta para la producción de moscas, pero cerró sus actividades en 2013 cuando México fue declarado libre de la plaga.
Ambos gobiernos realizaron una inversión conjunta de 61 millones de dólares para convertir una vieja planta de producción de moscas del Mediterráneo en un complejo que generará próximamente 28 millones de moscas estériles a la semana y alcanzará a fines de este año una producción de 100 millones de insectos semanales. La producción de moscas estériles es una forma de control biológico que permite interrumpir el ciclo reproductivo del gusano. El gusano es una larva de la mosca Cochliomyia hominivorax que puede invadir los tejidos de cualquier animal de sangre caliente, incluidos los humanos. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) anunció la semana pasada que a partir del 24 de agosto se reabrirá el paso del ganado mexicano por la ciudad fronteriza de Douglas, en el estado de Arizona, que colinda con la localidad mexicana de Agua Prieta, en el estado de Sonora. De manera simultánea se iniciarán las acciones necesarias para las posteriores aperturas de los pasos fronterizos de Santa Teresa y Columbus, en Nuevo México. El proceso de apertura comenzará en Arizona y Sonora, donde no se han reportado casos del gusano barrenador. Los contagios surgieron el mes pasado en Texas y el sureste de Nuevo México donde hasta la fecha se han acumulado más de 30 casos. En México la plaga fue detectada en noviembre de 2024 y se ha expandido por 29 de los 32 estados del país. En la actualidad hay mil 696 casos activos, según cifras oficiales.
