Chihuahua.- Pese a que todos los grupos delictivos comercializan metanfetamina, el narcolaboratorio localizado en las inmediaciones del ejido Ocampo, a menos de 40 kilómetros de la ciudad de Chihuahua, presuntamente era operado por integrantes de la estructura encabezada por Salvador Humberto S.V.M., alias “El Verín”, que lidera una facción del Cártel de Sinaloa que mantiene el control de la capital, según información extraoficial recabada tras el operativo federal.

El complejo clandestino fue localizado el pasado 29 de mayo por elementos de la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y la Fiscalía General de la República (FGR) en una zona cercana a la carretera Chihuahua-juárez, a la altura de la entrada al ejido Ocampo, en las inmediaciones de la Sierra de Majalca. Las autoridades federales aseguraron ocho reactores de síntesis orgánica, una centrifugadora, 16 costales de ácido tartárico, un tambo con cianuro y 26 tanques de gas LP. Además localizaron un centro de almacenamiento de precursores químicos con 80 costales adicionales de ácido tartárico, alcohol bencílico, cilindros de gas, cargadores, cartuchos y una motocicleta.

Fuentes consultadas en círculos de seguridad señalaron que el laboratorio operaba bajo la estructura que encabezaba Salvador Humberto S.V.M., alias “El Verín”, quien fue trasladado a un Centro Federal de Reinserción Social a principios de mayo. Las mismas versiones ubican por encima de esa estructura a Édgar P., alias “El Capu”, identificado por autoridades de distintos niveles de gobierno como uno de los principales operadores de la facción del Cártel de Sinaloa con presencia en la ciudad de Chihuahua.

Ninguna autoridad estatal confirmó oficialmente esa información. El vocero de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, Jorge Armendáriz Fernández, indicó que la dependencia no cuenta con datos sobre el grupo criminal vinculado al laboratorio y sostuvo que la metanfetamina es comercializada actualmente por diversas organizaciones delictivas.

“Nosotros no damos nombres de grupos y la droga cristal es un tema que lo están moviendo todos los criminales. Es la droga sintética de moda”, señaló.

Armendáriz explicó además que la Secretaría no participó en el operativo federal y que tampoco contaba con antecedentes sobre el laboratorio clandestino.

“No teníamos información de ese laboratorio. No hay reporte y, por lo que vimos, no estaba a la vista, estaba oculto. Fue un operativo cien por ciento federal”, afirmó.

Las declaraciones contrastan con la magnitud de la instalación asegurada. El laboratorio operaba en un punto ubicado a menos de 40 kilómetros de la mancha urbana de Chihuahua y representó una afectación económica estimada en 2 mil 957 millones de pesos para la delincuencia organizada.

El hallazgo también evidenció la falta de información compartida entre corporaciones. Un día antes, el secretario de Seguridad Pública Estatal, Gilberto Loya Chávez, declaró que la única referencia que tenía correspondía al laboratorio localizado semanas atrás en El Pinal, municipio de Morelos, por lo que inicialmente consideró que existía una confusión en el comunicado federal.

Por separado, el encargado del despacho de la Fiscalía Especializada en Operaciones Estratégicas, Javier Sánchez Herrera, explicó que los delitos relacionados con laboratorios clandestinos corresponden al ámbito federal y que la intervención estatal depende de que exista una denuncia previa o una declinación formal de competencia.

El funcionario señaló que la Fiscalía General del Estado desarrolla investigaciones cuando recibe información relacionada con actividades delictivas, pero una vez que determinan la competencia federal, la Fiscalía General de la República asume las diligencias ministeriales, periciales y judiciales correspondientes.

“Todos esos delitos son del fuero federal que nosotros no tenemos competencia para indagar, a menos de que se nos ponga a disposición o se nos decline la carpeta de investigación”, indicó.

De acuerdo con registros periodísticos y reportes oficiales, el laboratorio del ejido Ocampo constituye el séptimo complejo de este tipo detectado en Chihuahua durante los últimos años.

Presuntamente era operado por grupo de ‘El Verín’

Los antecedentes incluyen un laboratorio localizado en la colonia Cerro de la Cruz en 2021; otro más en Ignacio Zaragoza en 2023; uno en Santo Tomás, municipio de Guerrero, durante 2025; dos instalaciones detectadas en la ciudad de Chihuahua durante ese mismo año; el complejo localizado en El Pinal, municipio de Morelos y ahora el hallazgo efectuado por autoridades federales en las inmediaciones del ejido Ocampo.

A diferencia de los casos detectados en viviendas urbanas de la capital, el laboratorio localizado en Ocampo contaba con reactores de síntesis orgánica, áreas de almacenamiento de precursores químicos y capacidad para producir drogas sintéticas a escala industrial, de acuerdo con el inventario difundido por el Gabinete de Seguridad federal.