El consumo de ‘cristal’ y mariguana dentro de los hogares se ha convertido en una de las principales causas de omisión de cuidados y separación de menores de sus familias en Ciudad Juárez, donde hasta mayo pasado el DIF Estatal mantenía bajo tutela pública a 533 niñas, niños y adolescentes.

Así lo informó Jesús Villa, subprocurador de Protección Auxiliar de Niñas, Niños y Adolescentes del DIF Estatal, quien señaló que cuando asumió el cargo, en septiembre de 2022, la dependencia tenía bajo resguardo a 286 menores, cifra que casi se ha duplicado en menos de cuatro años.

Explicó que la mayoría de los procedimientos que atiende la dependencia están relacionados con problemas de adicción dentro de las familias, situación que deriva en abandono, falta de acceso a la educación, condiciones inadecuadas de vivienda y vulneración de derechos de niñas, niños y adolescentes.

Villa señaló que actualmente las drogas más frecuentes en los casos que atiende la Subprocuraduría son el ‘cristal’ y la mariguana, sustancias que, dijo, están presentes en hogares donde el consumo se extiende incluso por varias generaciones.

“Los delitos más frecuentes debido a la adicción son la omisión de cuidados. De ahí arranca también el abuso sexual y las violaciones por parte de parejas que también presentan adicciones”, indicó.

El funcionario señaló que la problemática se concentra principalmente en el suroriente de Ciudad Juárez, donde se han detectado familias con antecedentes de consumo de drogas entre abuelos, padres e hijos.

Indicó que la dependencia trabaja de manera coordinada con organizaciones civiles, centros de rehabilitación e instituciones gubernamentales para canalizar a madres, padres y familiares con problemas de consumo hacia tratamientos especializados.

Sin embargo, reconoció que en algunos casos los propios responsables de los menores rechazan recibir ayuda y optan por dejar a los niños bajo protección institucional.

“Nos dicen: ‘mejor se los dejo porque yo no voy a dejar la adicción’”, expresó.

Villa comentó que el aumento de casos también está relacionado con situaciones derivadas de la migración, ya que la dependencia ha intervenido en casos de menores hijos de familias originarias de Venezuela y El Salvador que quedaron en condición de vulnerabilidad por omisión de cuidados.

Añadió que la Subprocuraduría mantiene atención permanente las 24 horas del día mediante equipos multidisciplinarios integrados por trabajadores sociales, psicólogos y personal jurídico.

El funcionario señaló que la protección de niñas, niños y adolescentes requiere la participación de toda la familia y afirmó que las acciones de prevención deben enfocarse en fortalecer los hogares para evitar que las adicciones deriven en abandono, violencia o la pérdida del cuidado parental.

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