Comenzó como un dolor de cabeza aparentemente común, pero terminó convirtiéndose en una de las pruebas más difíciles para Lucas Gerardo Escobar, de 14 años, quien hoy lucha por recuperar su salud tras haber sido diagnosticado con rickettsiosis, una infección asociada a la picadura de garrapata.

La madre de Lucas compartió que vivían en una casa donde había perros con presencia de garrapatas, sin embargo, aseguró que la propietaria del lugar nunca atendió la situación ni realizó labores de fumigación, a pesar de las constantes molestias y riesgos.

Días después Lucas empezó a presentar síntomas, cuando le dijo a una de sus compañeras que sentía un dolor intenso en la nuca y fuertes dolores de cabeza, los cuales se agravaron al llegar a casa. Aunque intentó descansar, el malestar persistió y posteriormente desarrolló fiebre.

Al día siguiente fue llevado a una clínica, donde recibió medicamentos, sin embargo, no presentó mejoría, con el paso de los días su estado se fue deteriorando, por lo que tuvo que ser trasladado nuevamente a consulta médica.

De acuerdo con su madre, fue el jueves de la semana pasada cuando un médico advirtió que podría tratarse de una infección severa, por lo que fue ingresado al hospital hace aproximadamente ocho días.

Los estudios confirmaron la presencia de rickettsiosis; la madre explicó que Lucas llegó a presentar inflamación en todo el cuerpo, dolor generalizado que le impedía moverse, debilidad extrema y falta de apetito.

Durante su tratamiento, recibió transfusiones de plaquetas, lo que marcó un punto importante en su evolución. “Ya le quitaron las plaquetas y ha mejorado más, ya no tiene fiebre ni dolor”, relató su madre.

Actualmente, Lucas ha mostrado una mejoría notable, ya come nuevamente, ha recuperado fuerza en sus manos y su estado de ánimo ha mejorado visiblemente, “antes no podía ni hablar ni abrir la boca, ahora ya sonríe”, compartió su madre.

La familia mantiene el llamado a la comunidad para continuar con la donación de sangre y apoyo económico, ya que el tratamiento ha implicado gastos constantes y las plaquetas utilizadas fueron posibles gracias a donaciones previas que, asegura, deben reponerse.

Lucas está próximo a graduarse en una semana, un evento que su familia espera que pueda vivir ya en mejores condiciones de salud, mientras tanto, ha recibido apoyo de maestros y compañeros de escuela, quienes han estado al pendiente de su evolución.

La madre también señaló que ha tenido que permanecer en el hospital día y noche sin poder trabajar, lo que ha complicado la situación económica familiar. Aun así, expresó esperanza en la recuperación de su hijo y agradeció el respaldo recibido por parte de la comunidad.

Quienes deseen ayudar pueden acudir a la Clínica No. 6 del IMSS para donar sangre o sumarse a la colecta económica en apoyo a la familia.