Guadalupe y Calvo, Chih.- Una incursión del grupo delincuencial de La Línea en la región de Guadalupe y Calvo ha sido el factor que ha generado el incremento de los hechos violentos, de acuerdo con información al interior de la Fiscalía General del Estado (FGE), basada en declaraciones y datos recopilados en las zonas en donde han ocurrido sucesos criminales.

La zona está identificada como una región de operación de Los Chapos, del Cártel de Sinaloa, pero existe un intento de La Línea de expandirse hasta los límites de la entidad en el llamado Triángulo Dorado.

La semana pasada 80 personas originarias de las comunidades de El Ocote y Atascaderos, en el municipio de Guadalupe y Calvo, tuvieron que abandonar sus hogares debido a las balaceras registradas en días pasados, confirmó la Fiscalía General del Estado (FGE), a través de la Comisión Estatal de Atención a Víctimas (CEAVE). Durante el fin de semana fue localizada sin vida una adolescente de 14 años, quien habría sido privada de la libertad por criminales.

El desplazamiento ocurrió después de que grupos criminales se enfrascaran en una balacera desde el lunes pasado en Atascaderos, misma que, a decir de los pobladores, duró cerca de siete horas y dejó daños en viviendas, vehículos y otras estructuras.

Los enfrentamientos en la región comenzaron desde el domingo 15 de febrero, cuando los habitantes de la comunidad reportaron que dos grupos delictivos iniciaron un intercambio de disparos que obligó a la gente a resguardarse por completo en sus casas.

Respecto al intento de establecer el control en la región de parte de La línea, uno de los indicadores es la violencia con que actúan, ya que la semana pasada fue encontrada una escena con dos ejecutados, uno de ellos fue decapitado, a lo que suman la muerte de la adolescente.

La posibilidad de que el grupo de Los Chapos o Chapitos esté disminuido sería el factor por el cual La Línea vea la oportunidad de ganar territorio.