Cuatro familias de la colonia Pánfilo Natera enfrentan inundaciones que impiden el acceso a sus viviendas y que, en algunos casos, dañaron sus muebles, informó ayer Patricia Rivera, representante vecinal. Para salir a trabajar y llevar a sus hijas a la escuela, habitantes de las privadas Torcaza y Francisco Villa utilizan escaleras y cruzan por techos de casas contiguas, relataron los afectados.
Durante el recorrido de ayer en el poniente de la ciudad, El Diario constató que el agua cubría patios y la parte inferior de portones de viviendas ubicadas por debajo del nivel de la calle. Entre árboles y llantas parcialmente sumergidas, una escalera tenía la base dentro del agua y el extremo superior apoyado hacia una azotea, la cual señalaron los vecinos utilizan para poder moverse en los techos. Ese es parte del trayecto que Zacarías y sus hijas deben recorrer para salir de casa, explicó la vecina. Relató que suben por los techos y utilizan otra escalera hasta llegar a la vivienda de una mujer que les permite el paso. Sus niñas, de 11 y siete años, también cruzan por esa ruta para asistir a la escuela. Zacarías dijo que necesita acudir a su trabajo para conservar el ingreso familiar, pero la compra y renta de bombas para extraer el agua ha reducido sus recursos: “Nos quedamos sin dinero para comer”. Pese a ese gasto, señaló, hasta ayer no habían logrado recuperar el acceso habitual a su vivienda. El agua comenzó a acumularse con las lluvias de la semana pasada y su nivel aumentó el martes, señalaron los habitantes. Rivera indicó que también reciben escurrimientos de drenaje desde unas seis calles de la parte alta del sector, situación que atribuyó a obstrucciones y al arrastre de basura y llantas. Julio Andrés Torres Esquivel recordó que el martes regresó del trabajo entre las 3:00 y las 4:00 de la tarde y encontró el patio inundado. Al entrar, calculó que el agua superaba un metro de profundidad en el área por la que tuvo que pasar. Aclaró que no alcanzó el interior de su vivienda, aunque estuvo cerca. “Pero si hubiera seguido lloviendo, sí hubiera entrado a mi casa”, expresó. El vecino, quien tiene ocho años en el lugar, explicó que no puede sacar su automóvil ni los vehículos de sus familiares. Hasta ayer tampoco había podido sacar a sus perros del predio, agregó. Margarita, otra de las habitantes, relató que teme atravesar el agua por la presencia de gusanos y porque, según dijo, en ocasiones salen serpientes. Describió también los malos olores que llegan a las casas y pidió apoyo con bombas para que las familias puedan entrar y salir sin cruzar por la inundación. A las dificultades para trasladarse se suman los turnos para atender los equipos de extracción, explicó Fausto Zacarías, familiar de Julio. Los vecinos se relevan durante el día y la noche, mientras su familia comparte los vehículos que quedaron fuera del área inundada para acudir al trabajo y realizar compras, señaló. Zacarías, quien tiene unos 20 años en el sector, recordó que en una inundación anterior tuvo que utilizar una bomba durante “tres días aquí, día y noche”. “Nadie me apoyó”, afirmó sobre aquella ocasión. Ahora, explicó, los habitantes organizan los relevos para que cada uno pueda descansar. Sobre la calle, El Diario observó tubos que descargaban agua en un registro abierto. Los vecinos señalaron que ellos mismos los instalaron para extraerla, pero pidieron más equipo y atención al drenaje de las calles superiores, desde donde, aseguraron, continúan los escurrimientos. Zacarías afirmó que personal de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) visitó el lugar el jueves y ofreció consultar con sus superiores la posibilidad de apoyarlos. Sin embargo, señaló que hasta ayer los trabajadores no habían regresado y los habitantes continuaban con sus propios equipos. Rivera dijo que también solicitaron ayuda a Protección Civil, Bomberos y Servicios Públicos Municipales. Según su relato, les respondieron que las cuadrillas atendían otros diques y la situación por el desbordamiento del río Bravo, por lo que debían esperar. Hasta ayer, aseguró, no habían recibido apoyo de las autoridades para extraer el agua. En respuesta a una solicitud de información de El Diario, la JMAS indicó ayer que consultaría al área correspondiente y compartiría los datos cuando los tuviera. Hasta el cierre de esta edición no había proporcionado el diagnóstico ni las acciones previstas para el sector; Protección Civil Municipal tampoco había respondido a la consulta de este medio. Mientras las familias buscan recuperar el acceso a sus viviendas, un vecino ofreció un cuarto y acceso a baño y cocina a personas afectadas, informó Rivera. La representante pidió bombas, alimentos, muebles y enseres para quienes reportaron pérdidas, y proporcionó el teléfono 656-222-3478 para coordinar los apoyos.iportillo@redaccion.diario.com.mx

