Parral, Chih.- El caso de la desaparición de la pequeña Alondra Pompa Ramírez, de apenas dos años de edad, dio un giro tras las investigaciones de la Fiscalía Especializada en la Mujer (FEM), ya que su padre, quien fue detenido por maltrato y abuso sexual, fue el último en estar con ella y cayó en contradicciones en su testimonio.

Según las investigaciones de la instancia ministerial, la menor fue vista por última vez el pasado 18 de septiembre en el municipio de Guachochi, en plena Sierra Tarahumara cuando fue sacada por su propio padre de la casa; dos días después fue reportada su desaparición manteniéndose desde entonces una intensa búsqueda en la región.

Las investigaciones señalan que la niña se encontraba en compañía de su padre, Gerardo P. C., quien fue identificado como la última persona que estuvo con ella antes de que se reportara su ausencia.

Sin embargo, el rumbo de las indagatorias cambió el pasado 29 de septiembre, cuando agentes ministeriales aprehendieron al sujeto acusado de golpear y agredir sexualmente a su pareja, la madre de Alondra.

La detención no se dio de origen por la desaparición, sino al cumplimentarse una orden de aprehensión por el delito de violencia familiar, interpuesta por la madre de la menor.

Al momento de ser arrestado por los agentes, la niña no se encontraba con él. Al ser interrogado sobre el paradero de la pequeña, Gerardo P. C. incurrió en serias contradicciones e inconsistencias en su relato.

Aunque las autoridades mantienen el proceso penal en su contra por violencia familiar, las líneas de investigación se centran en esclarecer su posible responsabilidad o participación en la ausencia de la niña, según confirmaron agentes investigadores.

Ante la falta de fotografías recientes de Alondra, la Fiscalía tomó la medida extraordinaria de difundir una ficha de búsqueda elaborada mediante un retrato hablado apoyado en inteligencia artificial.

Entre los rasgos clave para su localización se destaca un lunar de color verde en la mano derecha.

Actualmente, las brigadas de la FGE y cuerpos de rescate continúan peinando diversos sectores de la zona serrana con el firme propósito de dar con su paradero.