Ciudad Juárez.- Después del trabajo, el esposo de Rosalinda Corsa Castillo llega al Hospital General Regional 66 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para ayudarla, aun con el cansancio y las noches de poco descanso, relató la paciente. A sus 56 años, está por cumplir dos meses internada a la espera de un estudio para continuar su atención en Torreón por un problema de columna.
“Él sale del trabajo y se viene acá conmigo a ayudarme, todo cansado y sin dormir bien también él”, expresó Rosalinda, quien señaló que en casa sólo viven los dos. La mujer pidió que se programe el examen pendiente y su próxima consulta para poder regresar a su hogar sin interrumpir la atención médica.
Corsa Castillo explicó que tenía hernias discales y fue operada en los niveles L3, L4 y L5 de la columna lumbar. Señaló que en el hospital manejan su padecimiento como lumbalgia, aunque ella atribuye el dolor persistente a las tres intervenciones que le practicaron.
La paciente aseguró que personal del hospital le informó que no hay citas disponibles para el estudio y que debe permanecer internada hasta completar los requisitos para continuar su atención en Torreón. Según su relato, le dijeron que la espera podría extenderse hasta noviembre, diciembre o enero, sin darle una fecha.
“Estoy aquí sin poderme salir o irme o darme de alta yo misma”, expresó la mujer, quien teme perder los trámites realizados si solicita el alta por su cuenta. Aclaró que busca esperar en casa con sus consultas programadas y regresar cuando corresponda.
Rosalinda dijo que puede dar algunos pasos con ayuda de un bastón o un andador, pero el dolor limita sus movimientos y tampoco cede cuando descansa. “Mi dolor es día y noche, día y noche”, manifestó.
Aunque inicialmente denunció que estaba sin medicamentos para el dolor, durante la entrevista precisó que recibe diclofenaco y paracetamol a las seis de la mañana y a las seis de la tarde. Sostuvo que no le proporcionan alivio suficiente y que, cuando solicita otras opciones, le responden que no hay medicamentos disponibles.
Según su testimonio, la primera cirugía fue en 2025 y después tuvo varios ingresos a urgencias por dolor. Añadió que fue intervenida nuevamente en julio de este año y una tercera vez aproximadamente dos semanas antes de la entrevista, para obtener muestras y completar los estudios solicitados en Torreón.
Corsa Castillo señaló que acudió a una valoración en esa ciudad el 29 de septiembre, pero regresó a Juárez porque los resultados enviados estaban incompletos. Afirmó que le indicaron volver en un mes y teme que la demora del examen pendiente vuelva a retrasar su atención.
La mujer dijo que ya expuso su situación ante personal directivo y del servicio de Ortopedia, sin conseguir una fecha. Describió el examen pendiente como una prueba de los nervios mediante agujas y aseguró que le han informado que la agenda está llena.
La estancia también ha afectado su ánimo y su descanso, relató Rosalinda, quien dijo que presenta ansiedad y dificultades para dormir. “Ya estoy harta, ya estoy desesperada”, expresó sobre la espera y el dolor.
Corsa Castillo señaló que busca continuar su tratamiento y volver a casa con su esposo. Mientras espera una fecha para el estudio y la consulta en Torreón, dijo, ambos resienten el desgaste de una hospitalización que está por llegar a los dos meses.
