Ciudad Juárez.- Debido a la pérdida de su hábitat, una parvada de correcaminos fue observada ayer desplazándose entre montones de tierra que se convertirán en nuevos condominios en Ciudad Juárez, mientras que ambientalistas pidieron a la población no intentar agarrarlos.
“Son migrantes en su propia tierra queriendo sobrevivir”, lamentó un deportista que se ejercitaba durante la mañana por el área de Hacienda del Nogal y Prolongación Camino a Escudero, en la colonia Partido Doblado, en donde la población de aves fue vista corriendo.
Aunque suele ser una especie solitaria, al menos seis integrantes del correcaminos norteño o correcaminos grande, cuyo nombre científico es “Geococcyx californianus”, fueron vistos corriendo en el terreno que se encuentra cercado después de que el 13 de agosto de 2025 el Cabildo aprobó modificaciones menores al Plan de Desarrollo Urbano Sostenible para la construcción del condominio habitacional mixto San Michel.“El cambio de uso de suelo perturba los ecosistemas donde habitan este tipo de especies, donde se ven seriamente afectados al ser desplazados por las construcciones”, señaló ayer Raymundo Aguilar, integrante del colectivo ambientalista Sierra de Juárez.
El activista también pidió a la comunidad que no intenten agarrarlos ni lastimarlos y en caso de descubrirlos que respeten sus nidos, ya que se trata de una especie originaria de la sierra de Juárez.
De acuerdo con la plataforma ciudadana iNaturalist México, el correcaminos es un ave de costumbres terrestres, aunque realiza pequeños vuelos de planeo desde árboles y arbustos al suelo.
El color de su plumaje es castaño claro o grisáceo con negro, por lo que logra mimetizarse con el suelo en donde habita.
Tiene una gran cola, que le sirve de timón cuando emprende la carrera y hace giros rápidos, y alcanza velocidades de unos 32 kilómetros por hora, aunque existen referencias bibliográficas de velocidades de 67 kilómetros por hora.
Rara vez vuela y sólo lo hace cuando es necesario. Prefiere alimentarse de pequeños reptiles, como lagartijas y serpientes, pequeños mamíferos e insectos. Y, pone de dos a seis huevos que incuba durante veinte días, aproximadamente.
