Ciudad Juárez.- Entre los surcos de la tierra húmeda, el aroma del campo y el movimiento de las manos trabajadoras, en la entrada del Valle de Juárez el color púrpura de las flores de terciopelo ya anuncia la llegada del Día de Muertos y sus tradiciones.
Mientras los tallos de la flor de cempasúchil sostienen todavía los botones cerrados, en espera de que en unos diez días comiencen a abrir los pétalos de color naranja que según la tradición atraerán las almas de los seres queridos hasta los altares creados en su honor, la flor de terciopelo o mano de león ya espera ser cortada para llegar hasta las tumbas y altares de Juárez. Este año, desde julio, Humberto Solís comenzó la siembra de tres hectáreas de ambas flores en el poblado de Loma Blanca, pero las lluvias registradas a finales de septiembre provocaron encharcamientos en una hectárea del lado norte de la carretera Juárez-Porvenir y perdió toda esa siembra, por lo que sólo cosechará las dos hectáreas que sembraba cada año del lado sur. “La flor de cempasúchil dura tres meses para crecer y un mes para florear”, explicó el agricultor del Valle de Juárez, quien planea vender una hectárea a floristas y comerciantes de esta frontera, en tanto que la otra la venderá en ramos en sus mismas instalacio nes a la gente del Valle de Juárez y a quienes acudan de la ciudad.Tres décadas de tradición
Ayer, mientras trabajaba entre los surcos en donde las flores naranjas comienzan a asomarse, Solís recordó que hace 30 años comenzó a sembrar la tradicional flor del Día de Muertos, aunque antes lo hacía en el poblado de San Agustín, y desde hace siete años en Loma Blanca, en donde su ubicación junto a la carretera le ha dado mayor visibilidad. Y es que el paisaje que pronto se teñiría de naranja y purpura, con las montañas de la sierra de Juárez de fondo y la vista del muro fronterizo a lo lejos, recibirá en las próximas semanas recorridos turísticos de agencias de viajes y la Diócesis de Ciudad Juárez, quienes se encargarán de transportar habitantes de la ciudad en camiones. El agricultor también cobra 60 pesos a los visitantes que quieran tomarse fotografías, a quienes únicamente les pide no cortar las flores, no pisar entre los surcos y respetar el espacio, al igual que a los fotógrafos que acuden a realizar sesiones fotográficas con catrinas, novios y quinceañeras, a quienes les aumenta la tarifa. “Antes no cobraba, pero llegaban y se metían” y destruían, lamentó quien este año antes de sembrar las flores de cempasúchil y mano de león prestó las tierras para la siembra de avena. La venta de las flores en el poblado ubicado aproximadamente a una hora de Ciudad Juárez comenzará a partir del 25 de octubre, de 6:00 de la mañana a 6:00 de la tarde, en donde también venderá coronas artificiales, informó.De la época prehispánica
De acuerdo con el Gobierno de México, el nombre de “cempasúchil” proviene del náhuatl “Cempohualxochitl”, “lo que se traduce como veinte flores o varias flores”, y desde la época prehispánica los mexicas la ocupaban para decorar los altares, ofrendas y entierros en honor a sus muertos, porque era considerada como un símbolo de vida y muerte. Además, también era utilizada para empolvar la cara de los prisioneros antes de su sacrificio para que no sintieran la muerte. Por su parte, la flor de terciopelo se cree que proviene de África y Asia, y se utiliza en la celebración del Día de Muertos debido a su llamativo color, aunque también se cree que provee múltiples beneficios a la salud.

