Ciudad Juárez.- Con la extinción de la acción penal en contra del excomisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), Francisco Garduño Yáñez, y el sobreseimiento de la causa penal 237/2023 por el incendio ocurrido en la estancia migratoria de Ciudad Juárez, volvió a ganar la corrupción y la impunidad, denunció este miércoles la organización Fundación para la Justicia.
“Las víctimas no perdieron un caso: ayer volvió a ganar la corrupción y la impunidad de los políticos protegidos por el poder. La exoneración de Francisco G.Y. tras la tragedia en la estancia migratoria de Ciudad Juárez confirma que en México la justicia es selectiva”, señaló la organización que representa jurídicamente y de manera gratuita a 10 sobrevivientes y a nueve familias de personas fallecidas, originarias de El Salvador, Honduras, Guatemala y Venezuela.
La decisión judicial del juez federal Víctor Manlio Hernández Calderón de eximir a un ex funcionario del Instituto Nacional de Migración, y hoy de la Secretaría de Educación Público (SEP), demuestra que el sistema opera para proteger a los poderosos y no para garantizar los derechos de las personas en movilidad, agregó.
“La impunidad institucional sigue siendo el sello en casos graves de violaciones a derechos humanos. Esta resolución revictimiza a las familias de los 40 migrantes fallecidos y a las y los sobrevivientes, negándoles el derecho a la verdad y a una reparación integral. Las fallas estructurales y la omisión estatal no pueden quedar absueltas por un sistema judicial a la medida del poder”, externó al reclamar que “no fue el incendio, fue el Estado”.
Agregó que las organizaciones de la sociedad civil que acompañan a algunas familias de migrantes fallecidos y sobrevivientes seguirán con paso firme en la defensa y promoción de los derechos de las personas migrantes. No normalizarán la impunidad, continuarán en la exigencia de justicia real, memoria y garantías de no repetición.
“En esta resolución la deuda mayor es con la justicia y las familias y los migrantes fallecidos y a las y los sobrevivientes, porque el incendio en la estancia migratoria de Ciudad Juárez era prevenible y no debieron morir 40 migrantes, ni dejar con secuelas de por vida a 27 más, ni 15 mujeres con secuelas psicológicas al ver como sus familiares morían porque no se les abrió una puerta”, señaló.
