Ciudad Juárez, Chih.- Los hospitales privados de El Paso, Texas, resentirán las medidas implementadas por el Presidente Donald Trump contra el llamado “turismo de nacimiento”.
Especialistas indican que los estragos en la economía fronteriza ocurrirán en el corto, mediano y largo plazo por las órdenes ejecutivas del pasado 6 de agosto.
“Los primeros datos interesantes van a salir de la baja de ingresos de ese tipo en los hospitales”, vaticina Jesús Peña, investigador del fenómeno migratorio.
“Va a empezar un impacto ahí económico alrededor de eso (del sistema hospitalario), es donde lo van a empezar a ver”.
Esto, agrega, será la consecuencia de cómo una política migratoria vista desde Washington DC, está afectando parte de la vida común en la frontera.
“Que parecería que a nadie le afectaba, ¿no? Al contrario, parecía que todo mundo ganaba aquí ¿verdad?”, cuestiona Peña, investigador en El Colegio Mexiquense y ex profesor del Colegio de la Frontera Norte (Colef).
En esta región es común que madres que residen en Ciudad Juárez crucen a El Paso a dar a luz a diversos sanatorios, tanto públicos como privados; algunos de los particulares incluso ofrecían planes a pagos.
Peña no lo ve como un “turismo de nacimiento”, sino médico, como ocurre con los estadounidenses que cruzan la frontera mexicana para atender su salud.
“A los hospitales de la franja fronteriza les llegan más clientes, derrama económica, es un turismo médico, como la gente que viene al dentista a México, al revés”.
Aunque aún no tienen estadísticas sobre el impacto en la economía regional, preveén que será elevado.
Tom Fullerton, profesor del Departamento de Economía y Finanzas en la Universidad de Texas en El Paso (UTEP), indica que a más de un mes de las medidas de Trump, los datos disponibles aún no indican algún efecto discernible.
