Florida, Estados Unidos.- El Presidente estadounidense, Donald Trump, dio a Irán 48 horas de plazo para reabrir el Estrecho de Ormuz al tráfico marítimo o, de lo contrario, enfrentará la destrucción de su infraestructura eléctrica.

"Si Irán no abre totalmente, sin amenazas, el estrecho de Ormuz, dentro de 48 horas desde este momento exacto, Estados Unidos atacará y aniquilará sus numerosas plantas de energía", amenazó el Mandatario en su red Truth Social.

Por el Estrecho de Ormuz cruza 20 por ciento del petróleo y gas licuado del mundo.

En respuesta, el Ejército iraní advirtió que atacará la infraestructura de la región del Golfo.

"Si la infraestructura iraní de combustible y energía es violada por el enemigo, toda la infraestructura de energía, tecnología de información y desalinización de Estados Unidos y el régimen en la región será atacada", declaró el portavoz del mando operativo del Ejército, Khatam Al Anbiya, en un comunicado divulgado por la agencia Fars.

Al entrar en su cuarta semana, la guerra en Medio Oriente, que ha provocado un alza preocupante en los precios de los energéticos, tomó ayer un nuevo y peligroso rumbo.

Irán atacó dos comunidades cerca del principal centro de investigación nuclear de Israel, dejando edificios destrozados y un centenar de heridos, 10 de ellos en estado crítico. Fue el primer ataque al centro de investigación nuclear israelí. El Ejército dijo que no pudo interceptar los misiles que impactaron en las ciudades sureñas de Dimona y Arad.

El ataque se dio en represalia por un bombardeo contra Natanz, la principal planta iraní de enriquecimiento nuclear.

Además, Irán lanzó misiles balísticos contra la isla Diego García, que alberga en el Océano Índico una base militar estratégica de Reino Unido y Estados Unidos.