Barney Frank, el veterano congresista demócrata y destacado liberal que dio nueva visibilidad a los derechos de los homosexuales y diseñó las reformas más significativas del sistema financiero en una generación, murió a los 86 años.
Frank murió a última hora del martes, informó Jim Segel, ex jefe de campaña de Frank y amigo cercano.
Tras representar amplias zonas de los suburbios de Boston en el Congreso durante 32 años, Frank y su esposo se mudaron a Ogunquit, Maine. Ingresó allí en cuidados paliativos en abril por insuficiencia cardíaca congestiva. Le sobreviven su esposo, Jim Ready, y sus hermanas, la veterana estratega demócrata Ann Lewis y Doris Breay, además de su hermano David Frank.Frank, que se describía a sí mismo como un "judío gay zurdo", era conocido por su ingenio mordaz, su estilo combativo y su enfoque en las comunidades marginadas. Representaba el ala izquierda del partido, al tiempo que mantenía cercanía con líderes demócratas que a veces frustraban a los progresistas.
Es más conocido como pionero de los derechos LGBT. Tras décadas lidiando con su sexualidad, se declaró públicamente gay en 1987, el primer miembro del Congreso en hacerlo de manera voluntaria. Con su matrimonio con Ready en 2012, se convirtió en el primer legislador en ejercicio en el Capitolio en casarse con alguien del mismo sexo. Pero en una entrevista en abril, al ingresar en cuidados paliativos, Frank manifestó que esperaba ser recordado por defender una forma de hacer política que abrazara los ideales progresistas sin imponérselos prematuramente a los votantes. Era un enfoque que, temía, estaba siendo rechazado por los demócratas ávidos de recuperar la Casa Blanca en 2028 y dejar atrás la era Trump. "Espero haber dejado claro que la mejor manera de lograr las mejoras que necesitamos en nuestra sociedad, en particular para hacerla menos injusta en lo económico y lo social, es mediante métodos políticos convencionales", afirmó Frank. "El principal obstáculo para que derrotemos al populismo y avancemos más en la dirección correcta es que los demócratas moderados tienen que dejar claro que nos oponemos a esa parte de la agenda de nuestros amigos de la izquierda que es políticamente inaceptable. Tienen razón en muchas cosas, pero hay que tener cierta discreción".
