La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) dijo el viernes que había encontrado dos muestras del parásito de la cyclospora durante su investigación de las instalaciones de Taylor Farms en México, una nueva y contundente prueba de que un brote que enfermó a miles de personas en Estados Unidos este verano provino de la lechuga producida por la empresa.
La agencia envió inspectores a la planta procesadora de la empresa y a granjas cercanas en agosto, alrededor de un mes después de que Taylor Farms retiró del mercado bolsas de lechuga que habían sido enviadas a minoristas de todo el país. El anuncio del viernes reveló los primeros resultados de esa investigación: los inspectores descubrieron cyclospora en el agua de un tanque que contenía aguas residuales salientes de la planta procesadora de Taylor Farms de México, la cual cortaba lechuga fresca. Una segunda muestra positiva se encontró en el sedimento de una zanja de drenaje en una granja de lechuga iceberg que opera como productor independiente y que abastece a Taylor Farms.
A lo largo del verano, el brote de cyclospora vinculado a Taylor Farms causó casi 13.000 enfermedades, 570 hospitalizaciones y dos muertes en 21 estados. Fue el mayor brote de enfermedades transmitidas por alimentos en el país en décadas. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades declararon el fin del brote en septiembre.
La FDA y los CDC anunciaron en julio que lo más probable era que el brote estuviera vinculado a la planta procesadora en México, luego de que funcionarios en Míchigan entrevistaron a cientos de personas que enfermaron y examinaron los registros de la cadena de suministro de Taco Bell.
Taylor Farms finalmente retiró del mercado 236.192 cajas de lechuga vendidas a tiendas, restaurantes y distribuidores, incluyendo Walmart, Subway, Jack in the Box, Taco Bell y Sysco.
La FDA dijo que continúa trabajando para determinar si el genotipo de las muestras de cyclospora encontradas en México coincide con las muestras recolectadas de pacientes enfermos en Estados Unidos. Los casos de cyclospora son difíciles de vincular genéticamente porque el parásito no se puede cultivar en un laboratorio de la misma manera que bacterias como la salmonela o la E. coli. Esto significa que los investigadores no pueden identificar fácilmente si diferentes casos de ciclosporosis comparten una cepa común.
“Aunque actualmente no hay suficientes pruebas para determinar de manera concluyente cómo ocurrió la contaminación en este brote, las muestras positivas muestran que la cyclospora estaba presente en el entorno donde se cultivó y procesó la lechuga”, dijo la FDA en un comunicado. “Esto se suma a los sólidos datos epidemiológicos y a la convergencia de rastreo que respaldan el vínculo entre este brote y la lechuga iceberg picada de Taylor Farms de México que fue retirada del mercado”.
Taylor Farms dijo en un comunicado el viernes que no ha reabierto la planta procesadora desde que se suspendió la producción en julio “mientras trabajamos con nuestro equipo de investigación para implementar protocolos de seguridad mejorados desde el campo hasta la planta”.
La empresa también dijo en un comunicado que la granja independiente donde se descubrió una muestra “ya no es parte de nuestro programa de proveedores”. El comunicado también enfatizó la conclusión de la FDA de que no hay pruebas suficientes para determinar de manera concluyente dónde ocurrió la contaminación.
La empresa dijo que se toma la seguridad en serio: “Sabemos que la confianza se gana por lo que hacemos, y seguiremos aprendiendo, mejorando y tomando medidas para mantener nuestros alimentos frescos y seguros”.
Anteriormente, la empresa dijo que había invertido más de 200 millones de dólares al año en protocolos de seguridad alimentaria y que había contratado a expertos para hacer una revisión exhaustiva de su centro de procesamiento en México.
Se sabe que la cyclospora, que puede causar diarrea severa y cólicos, se propaga solo a través de las heces humanas. Por lo tanto, aunque la FDA no ha concluido cómo terminó exactamente el parásito en el tanque de aguas residuales y la zanja de drenaje, lo más probable es que el agua estuviera contaminada con rastros de heces de personas dentro o cerca de las instalaciones que estaban infectadas con cyclospora.
También el viernes, la FDA anunció una serie de medidas destinadas a prevenir futuros brotes de cyclospora. Entre ellas una mayor vigilancia de los alimentos que han causado brotes en el pasado, que pueden incluir el cilantro y las frambuesas, y programas de divulgación para los agricultores sobre cómo reducir el riesgo de contaminación de los productos agrícolas con el parásito.
Es difícil saber si esas medidas serán efectivas para prevenir futuros brotes, ya que la FDA aún no ha determinado cómo se contaminó la lechuga en Taylor Farms, dijo Jim Gorny, un experto en seguridad de productos agrícolas que se retiró de la agencia en 2024.
“Aparte de eso”, dijo, “es solo un nuevo compromiso de emplear las mismas estrategias y tácticas una y otra vez con la esperanza de obtener un resultado diferente”.
Bill Marler, un abogado con sede en el estado de Washington cuyo despacho representa a unas 500 personas que enfermaron en el brote, dijo que aún hay más que aprender de análisis adicionales de las muestras de la inspección y de muestras de heces de quienes enfermaron.
Pero antes de la próxima temporada de cultivo, dijo, sería ideal que los funcionarios federales pudieran invertir en el desarrollo de una prueba de agua para vigilar rutinariamente el agua en busca de cyclospora, la cual no existe actualmente. También le gustaría ver a los funcionarios hacer cumplir una norma federal que exige a las empresas alimentarias entregar los registros de la cadena de suministro en un plazo de 24 horas después de que un producto se vea implicado en un brote.
La FDA aprobó definitivamente dicha norma pero retrasó su implementación el año pasado, lo que potencialmente ralentizó la respuesta a este brote, según descubrió The New York Times.
Marler añadió dos elementos más a su lista de deseos: más inspecciones a instalaciones en México como la procesadora de Taylor Farms, que antes de agosto no había sido inspeccionada desde 2019. Y “una respuesta para los aproximadamente 7000 casos confirmados este verano que nunca fueron vinculados a ningún alimento”, dijo, en referencia a los casos que los funcionarios de salud confirmaron pero nunca vincularon a una fuente específica.
Frank Yiannas, un alto funcionario de alimentos de la FDA de 2018 a 2023, dijo que la agencia tenía mucho más trabajo por hacer para determinar qué salió mal este verano y cómo prevenir futuros brotes.
“Esperemos que el incidente de este verano se convierta en un catalizador para un llamado a la acción más fuerte y colaborativo en ambos sectores, el público y el privado”, dijo.
