El presidente estadounidense Donald Trump invitó este miércoles a líderes conservadores y religiosos hispanos a visitar las obras del salón de baile en la nueva Ala Este de la Casa Blanca, durante un acto con motivo del Mes de la Herencia Hispana.
"Ustedes van a ser literalmente el primer grupo que entra en el sitio" aseguró Trump a los invitados en la Casa Blanca, entre los que se hallaban empresarios como el actual presidente de Goya Foods, Robert "Bob" Unanue.
"Tengan cuidado, no se caigan por el borde, porque la caída es grande. Solo un hispano podría sobrevivir a esa caída", bromeó Trump ante los invitados.
Las obras del Ala Este, que superará en dimensiones al edificio principal de la Casa Blanca, avanzan a marchas forzadas después de que la Corte Suprema autorizara a Trump continuar con la construcción, que fue contestada ante la justicia por un grupo de preservación de edificios históricos.
La Corte no decidió sobre si Trump sobrepasó sus poderes al ordenar la destrucción de la antigua Ala Este de la residencia, sino simplemente que la parte demandante no tenía legitimación legal para presentar su litigio.
Si bien el salón de baile ha acaparado los titulares, el proyecto también incluye un búnker militar, con instalaciones médicas.
El presidente ha promocionado el salón de baile como necesario para celebrar galas y cenas de Estado, y ha destacado la necesidad del búnker por razones de seguridad nacional.
Los banquetes de Estado que ofrece el mandatario acostumbran a celebrarse en un salón de la Casa Blanca que apenas puede recibir a un centenar de personas, o en los jardines, bajo carpas.
Trump aseguró inicialmente que la obra no iba a costar un centavo a los contribuyentes, pero la incorporación de toda la estructura militar, con una plataforma para drones en el tejado, obligó a pedir una partida presupuestaria aparte al Congreso.
