Cd. de México.- El Rey Charles III encabezó este jueves el tradicional servicio del Jueves Santo en la Catedral de St Asaph, en el norte de Gales, en medio de una controversia generada por actos vandálicos ocurridos horas antes de su llegada.
De acuerdo con autoridades locales, la fachada del recinto religioso amaneció con pintas en aerosol rojo con la frase "No es nuestro Rey", un mensaje asociado al movimiento antimonárquico Republic, que además convocó a una protesta en las inmediaciones durante la jornada.
Sin embargo, el grupo negó estar detrás de los grafitis, aunque reiteró sus críticas hacia la monarquía y pidió mayor rendición de cuentas del soberano, particularmente en relación con controversias vinculadas al ex Príncipe Andrew. El Ayuntamiento de Denbighshire eliminó el mensaje, mientras que la policía del norte de Gales abrió una investigación para identificar a los responsables.La inspectora Caroline Mullen-Hurst subrayó que este tipo de actos "no tienen cabida en la comunidad" y aseguró que se buscará llevar a los implicados ante la justicia.
"Los agentes están llevando a cabo una investigación para esclarecer todos los hechos e identificar a la persona o personas responsables. Este tipo de comportamiento no tiene cabida en nuestra comunidad, y nos comprometemos a garantizar que los responsables rindan cuentas", dijo Mullen-Hurst. Pese al incidente, el Rey Carlos III y Camila asistieron al servicio religioso sin alteraciones visibles en su agenda y fueron recibidos en un ambiente de relativa normalidad. Ambos participaron en la ceremonia del Royal Maundy, que evoca el gesto de Jesús al lavar los pies de sus discípulos en la Última Cena, donde el monarca entregó monedas conmemorativas a pensionistas en un rito de origen medieval que la Reina Elizaberth II extendió a distintas regiones fuera de Londres. La ceremonia de este año tuvo un carácter especial al celebrarse en Gales por apenas segunda ocasión en la historia, la primera desde 1982, según PEOPLE. Se espera que la familia real continúe con las celebraciones de Pascua en los próximos días, incluyendo el tradicional servicio religioso en el Castillo de Windsor.
