LA HABANA (AP) — Cientos de mujeres cubanas se reunieron el martes en un parque de La Habana para protestar contra la política de Estados Unidos hacia la isla y el cerco energético impuesto por el presidente norteamericano Donald Trump.

El mitin fue convocado por la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), una organización vinculada estrechamente con el gobierno y el Partido Comunista.

Banderas cubanas, carteles en los que se leía “Abajo el bloqueo”, fotografías de Fidel Castro y de la fallecida creadora de la FMC Vilma Espín —quien también fue esposa del expresidente Raúl Castro— daban marco al encuentro en el que también se conmemoró a una patriota independentista del siglo XIX.

“Yo le diría (a Trump) que nosotros no le hacemos daño a nadie… que por favor no nos lo haga a nosotros”, dijo a The Associated Press Georgina Reyes, una técnica informática de 36 años.

La viceprimera ministra Inés María Chapman y la vicecanciller Josefina Vidal encabezaron la manifestación. También estuvo presente Mariela Castro, hija de Espín y de Raúl Castro.

“Esta política de abuso tiene que parar… el pueblo de Cuba no merece esto. Es el sistema más completo, abarcador, más largo de medidas coercitivas que se ha impuesto contra todo un país”, dijo la vicecanciller Vidal a AP. “Nos somete a un castigo colectivo”, agregó.

Vidal fue una de las negociadoras del histórico acercamiento entre Cuba y Estados Unidos ocurrido en 2014 bajo la administración de Barack Obama.

En enero Trump impuso un cerco petrolero a Cuba tras atacar a Venezuela y capturar al entonces mandatario Nicolás Maduro, privando a la isla de un aliado clave para su sostenimiento energético.

La falta de combustible paralizó a la nación caribeña y provocó desabastecimiento de alimentos al tiempo que afectó el sistema de salud y el transporte público. Las jornadas laborales fueron recortadas y muchos vuelos cancelados.

El cerco energético agudizó la crisis que durante los últimos cinco años ha golpeado a la isla y llevó a una oleada migratoria récord.

Trump dijo que está dispuesto a “tomar” la isla mientras su secretario de Estado, Marco Rubio –un exsenador hijo de cubanos exiliados— exigió la liberación de presos políticos y reformas económicas liberales.

Cuba produce apenas el 40% del combustible que consume. La semana pasada el buque ruso Anatoly Kolodkin con 730.000 barriles de crudo arribó a la isla, el primero en tres meses. Trump dijo que no le importaba su llegada y Moscú indicó que seguirá apoyando a Cuba.

Los gobiernos de Estados Unidos y Cuba indicaron que han mantenido contactos, pero no está claro su alcance.

“Estoy aquí luchando por el pueblo de Cuba. Le pediría a Trump que nos deje en paz. La situación está muy mala por el bloqueo que nos ha impuesto”, dijo Leydys de la Cruz, una costurera de 57 años que asistió al mitin de la FMC.