Islamabad, Pakistán.- Aunque los equipos negociadores de Estados Unidos e Irán se preparaban para abrir conversaciones de paz, con la mediación de Pakistán, todavía ayer no se habían cumplido los términos acordados en el cese al fuego anunciado el pasado martes.
Dicha tregua detuvo los ataques aéreos estadounidenses e israelíes contra Irán, pero no puso fin al bloqueo iraní sobre el Estrecho de Ormuz, que ha causado la mayor interrupción de la historia en el suministro energético mundial.
Tampoco contuvo la guerra paralela entre Israel y Hezbolá, respaldado por Irán, en el Líbano. La delegación iraní, encabezada por el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, y el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, llegó ayer a Islamabad. Qalibaf anunció que Washington había aceptado desbloquear activos iraníes y un alto el fuego en Líbano, condiciones indispensables para iniciar las conversaciones.Aunque la Casa Blanca no hizo comentarios inmediatos sobre las demandas iraníes, el Presidente Donald Trump escribió: "Los iraníes no parecen darse cuenta de que no tienen más opciones que extorsionar al mundo a corto plazo utilizando las vías fluviales internacionales. ¡La única razón por la que siguen vivos hoy es para negociar!".
El Vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, amagó: "Si intentan engañarnos, se encontrarán con que el equipo negociador no es muy receptivo".
