Durante gran parte de las dos últimas décadas, China ha mantenido un delicado equilibrio en su relación militar con Irán, y a menudo ha ofrecido ayuda indirecta en lugar de venta de armas.

Este enfoque está suscitando ahora una renovada atención después de que funcionarios estadounidenses dijeran que las agencias de inteligencia estaban evaluando si China podría haber enviado misiles de hombro a Irán en las últimas semanas. El presidente Donald Trump ha dicho que impondría un arancel adicional del 50 por ciento a los productos chinos si el análisis resulta ser preciso. China ha negado la afirmación, y la ha calificado de “invención pura”, y ha prometido tomar “represalias firmes” si el gobierno de Trump impone aranceles.

Los funcionarios estadounidenses dijeron que la información obtenida por las agencias de inteligencia estadounidenses no era definitiva. Pero si se demuestra que es cierta, supondría un cambio táctico significativo en la forma en que Pekín apoya a su socio estratégico más cercano en Medio Oriente.

Las ventas de armas chinas a Irán se dispararon en la década de 1980 y prácticamente han desaparecido en la última década para cumplir el embargo de Naciones Unidas y las sanciones estadounidenses. El apoyo chino a Irán en los últimos años ha llegado, en cambio, en forma de componentes que podrían utilizarse tanto en tecnologías civiles como en misiles y drones.

China tiene mucho en juego en la crisis de Irán. Aproximadamente un tercio de sus importaciones totales de crudo proceden del golfo Pérsico.

He aquí cómo ha evolucionado el apoyo militar de China a Irán a lo largo de los años:

La década de 1980: los años del boom

El estallido de la guerra entre Irán e Irak en 1980 coincidió con importantes reformas de mercado en China, cuando el líder de la época, Deng Xiaoping, ordenó a las empresas estatales que se despojaran del apoyo gubernamental y buscaran en su lugar la ganancia comercial.

De repente, las empresas estatales chinas de defensa pudieron exportar sus productos. El resultado fue la venta a Irán de una avalancha de misiles, aviones de combate, tanques, vehículos blindados y fusiles de asalto chinos desde 1982 hasta 1987, según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo.

Al mismo tiempo, China vendió aún más armas a Irak, lo que dio lugar a una situación en la que los dos bandos beligerantes se enfrentaron entre sí utilizando las mismas armas chinas.

El gobierno de Ronald Reagan se opuso a la venta de armas chinas a Irán, sobre todo de misiles de crucero antibuque Silkworm. Teherán utilizó los misiles en ataques en aguas kuwaitíes en 1987 que alcanzaron a un petrolero de propiedad estadounidense y a un petrolero registrado en Estados Unidos.

Un petrolero de bandera estadounidense, el Sea Isle City, tras ser alcanzado por un misil iraní en aguas de Kuwait en 1987.Credit...Barry Iverson/Getty Images

Estados Unidos respondió frenando las exportaciones de algunos productos de alta tecnología a China. China negó haber vendido armas directamente a Irán, pero dijo que haría más para impedir que sus exportaciones militares llegaran a Irán a través de intermediarios.

La década de 1990: transferencias de tecnología

Tras la guerra, Irán se propuso desarrollar su propia base militar-industrial con la ayuda de China. Uno de sus productos clave fue el misil de crucero antibuque Noor, cuya ingeniería inversa se había realizado mediante compras de misiles de crucero chinos C-802.

“China desempeñó un papel fundamental al apoyar la modernización militar de Irán durante décadas, especialmente en el desarrollo de las capacidades de Irán en materia de misiles”, dijo Brian Hart, miembro del Proyecto sobre el Poder de China del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.

Una foto publicada por los medios de comunicación estatales iraníes que muestra lo que dijo que era un misil Noor de fabricación iraní disparado durante un ejercicio en 2010.Credit...Hossein Zohrevand/Fars News Agency, via Agence France-Presse — Getty Images

Irán también recibió ayuda de China para construir instalaciones de producción de misiles e incluso un campo de pruebas de misiles al este de Teherán, escribió Bates Gill, experto en China desde hace mucho tiempo, en la Middle East Review of International Affairs.

Bajo la presión de Estados Unidos para que redujera su venta de armas acabadas, sobre todo misiles, a Irán, China empezó a aumentar las exportaciones de máquinas-herramienta y componentes que podían utilizarse con fines militares y civiles.

Desde la década de 2000 hasta la actualidad: tecnologías de doble uso

En 2006, las Naciones Unidas impusieron sanciones a los programas nuclear y de misiles balísticos de Irán. China votó a favor de la resolución y se apartó en gran medida de nuevos contratos formales de armamento con Teherán.

El cambio tuvo que ver tanto con la estrategia regional como con el derecho internacional. A partir de mediados de la década de 2010, China empezó a profundizar sus relaciones estratégicas con los países del Golfo, incluidos Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, rivales tradicionales de Irán, así como Catar.

China siguió suministrando a Irán tecnologías y materiales de doble uso que le han ayudado a amasar un arsenal de misiles y drones.

Eso incluía sustancias químicas utilizadas para producir combustible para misiles balísticos y componentes para drones, como conectores de radiofrecuencia y álabes de turbina.

Pero Hart dijo que China seguía siendo “una forma importante de apoyo, dada la dependencia de Irán de los misiles balísticos y los drones para atacar a las fuerzas estadounidenses e israelíes y a otros países de la región”.

Armas expuestas durante un desfile militar en Teherán el año pasado.Credit...Arash Khamooshi para The New York Times

El Departamento del Tesoro estadounidense ha sancionado a empresas pantalla chinas y de Hong Kong que, según afirma, se crearon para suministrar a Irán piezas e ingredientes para misiles balísticos y drones.

También crecen las sospechas de que Irán está utilizando su acceso al sistema chino de navegación por satélite BeiDou, una alternativa al Sistema de Posicionamiento Global de propiedad estadounidense, con fines militares. El mes pasado, una agencia del Congreso estadounidense dijo que BeiDou podría haberse utilizado para dirigir los ataques con misiles y aviones no tripulados de Irán en Medio Oriente.