ESTAMBUL (AP) — El número de muertos por el segundo tiroteo escolar en Turquía en dos días aumentó a 10 el jueves, después de que otra víctima falleció en el hospital, informaron las autoridades.
Las autoridades indicaron que seis de los heridos estaban en estado crítico antes de la muerte ocurrida a primera hora del jueves, tras el tiroteo del día anterior.
Isa Aras Mersinli, de 14 años, abrió fuego el miércoles en dos aulas de una secundaria en la ciudad sureña de Kahramanmaras, mató a un profesor y a ocho estudiantes e hirió a otros 13.
El atacante, que también murió, llegó a la escuela con cinco armas y siete cargadores que pertenecían a su padre, un superintendente de policía retirado, quien fue arrestado tras el ataque.
El ataque del miércoles ocurrió apenas un día después de que 16 personas resultaron heridas cuando un exalumno abrió fuego en una preparatoria en la cercana provincia de Sanliurfa. Las víctimas eran en su mayoría estudiantes. El agresor se suicidó. Hasta el jueves, 20 personas estaban detenidas en relación con el tiroteo del martes en Sanliurfa.
Los ministerios del Interior y de Educación celebraron el jueves una reunión conjunta sobre seguridad escolar en la capital, Ankara, a la que asistieron ambos ministros y los 81 gobernadores provinciales de Turquía, así como jefes de policía y directores provinciales de educación.
La sede nacional de la policía de Turquía reveló que la foto de perfil del sospechoso en WhatsApp era una imagen de Elliot Rodger, un estudiante universitario que mató a seis personas en California en 2014.
El Ministerio de Familia y Servicios Sociales anunció el jueves que formó un equipo para “brindar apoyo psicosocial” a los estudiantes y sus familias. También planea realizar una investigación exhaustiva de incidentes similares.
El jueves por la tarde se llevaron a cabo los funerales de los ocho estudiantes, todos de 11 años, y de la profesora de matemáticas Ayla Kara, de 55 años, que falleció durante el ataque.
Cevdet Yesil, cuyo hijo Adnan Gokturk Yesil estaba entre las víctimas, contó que se apresuró a ir a la escuela el miércoles después de que le informaran del tiroteo.
“Y, por desgracia, buscamos a nuestro hijo, a nuestro niño, hasta las 5 de la tarde. De una forma u otra, nuestras fuerzas de seguridad lo encontraron”, expresó Yesil. “Fuimos al hospital e identificamos (sus restos). Vimos que había muerto”.
Cientos de educadores se reunieron en Ankara y en la ciudad de Izmir para exigir mayor seguridad escolar. Hasta esta semana, los tiroteos escolares eran poco frecuentes en Turquía. Pero el jueves decenas de estudiantes fueron arrestados por publicaciones en redes sociales que insinuaban que podrían llevar a cabo ataques similares. El ministro de Justicia, Akin Gurlek, anunció que 67 usuarios de redes sociales fueron detenidos por publicaciones dirigidas contra 54 escuelas diferentes.

