Israel.- Israel mantendrá sus posiciones militares en Gaza, afirmó hoy un alto funcionario del Gobierno israelí después de que el país fuera instado a detener sus mortíferos ataques contra el enclave palestino.
"Israel no se retirará de sus posiciones actuales en la Franja de Gaza y seguirá neutralizando cualquier amenaza contra nuestros civiles y soldados", señaló el funcionario, quien decidió permanecer en el anonimato.
La declaración fue hecha tras una reunión hoy entre el "alto representante para Gaza" de la "Junta de Paz" liderada por Estados Unidos, Nickolay Mladenov, y el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu. El Canal 12 de televisión israelí informó que Mladenov le dijo a Netanyahu que Israel debe cesar sus ataques contra Gaza, de conformidad con los compromisos que asumió bajo el plan de cese a las hostilidades de Gaza.También esta mañana, dos ministros de extrema derecha del Gabinete israelí instaron a Netanyahu a frenar el despliegue de la Fuerza Internacional de Estabilización (FIE) en Gaza.
En una carta dirigida a Netanyahu, el Ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, y la Ministra de Asentamientos y Misiones Nacionales, Orit Strock, ambos miembros del partido Sionismo Religioso, afirmaron que la decisión original que aprobó la entrada de la FIE a Gaza se basó en "información engañosa". También señalaron que Washington había prometido a Israel que la FIE tendría la tarea de confiscar las armas de Hamas y desmilitarizar Gaza, sin embargo, los acontecimientos recientes han causado preocupación de que la FIE también pueda restringir las actividades militares de Israel en el enclave. Estos sucesos tuvieron lugar tras renovados esfuerzos diplomáticos sobre el futuro del alto al fuego en Gaza. El jueves, el Presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que la denominada "Junta de Paz" había alcanzado un acuerdo sobre el "desarme total" de Hamas y otros grupos armados en Gaza. El viernes, Hamas afirmó que había aceptado la "última versión de la hoja de ruta" para la segunda fase del acuerdo de alto al fuego en Gaza tras "intensas" negociaciones, aunque condicionó los arreglos sobre armamento al cese total de la "agresión", la retirada de Israel del enclave y los avances en la reconstrucción.
