El Gobierno de Brasil repudió hoy la decisión del Departamento de Estado de Estados Unidos de modificar el visado de su embajadora en Washington, Maria Luiza Ribeiro Viotti, y calificó de "falsas" las justificaciones presentadas por las autoridades estadounidenses.
La reacción del Gobierno brasileño se presentó luego de que el Departamento de Estado de Estados Unidos anunciara la revocación de la visa para la embajadora Maria Luiza Ribeiro Viotti.
En una nota oficial divulgada este martes, el Ejecutivo brasileño afirmó que el proceso de concesión del "agrément" (aprobación) para embajadores es confidencial y que el nombre del diplomático designado solo debe hacerse público una vez concedida la anuencia del país receptor, de conformidad con el artículo 4 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas. Agregó que fue el propio Gobierno estadounidense el que anunció públicamente el nombre de su candidato antes de presentar formalmente la solicitud al Gobierno brasileño.El comunicado también sostuvo que la Convención de Viena no establece un plazo para la concesión del "agrément" y señaló que la solicitud presentada por Estados Unidos continúa bajo análisis por parte de Brasil.
Asimismo, el Gobierno brasileño defendió la negativa de visados a dos funcionarios estadounidenses, argumentando que ambos pretendían viajar al país para cuestionar la integridad del sistema electoral brasileño, lo que calificó como un intento inaceptable de interferencia en el proceso político nacional. La nota recordó además que continúan vigentes sanciones individuales impuestas por Estados Unidos contra autoridades brasileñas, entre ellas la cancelación de visados para ministros de la Corte Suprema y altos funcionarios del Poder Ejecutivo, bajo la alegación de una supuesta persecución política contra el expresidente Jair Bolsonaro. Según el Gobierno brasileño, el Presidente Luiz Inácio Lula da Silva solicitó el levantamiento de esas sanciones en mayo pasado al Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su visita a Washington. El Ejecutivo brasileño afirmó que la decisión anunciada por Estados Unidos "no es un hecho aislado", sino que forma parte de una "escalada deliberada de medidas hostiles" motivadas por razones ideológicas incompatibles con la tradicional relación de respeto mutuo entre ambos países. También sostuvo que existe un "interés indebido" de interferir en la próxima elección presidencial brasileña. Finalmente, el Gobierno reiteró su compromiso con la tradición diplomática brasileña, manifestó su rechazo a la lógica de confrontación y reafirmó su defensa del diálogo y la negociación como principios rectores de sus relaciones internacionales.
