Las labores de búsqueda y rescate continúan hoy en decenas de localidades del oeste de Colombia, donde equipos de emergencia y voluntarios removían escombros en busca de sobrevivientes tras un potente terremoto que ha dejado al menos 240 muertos, miles de heridos y cientos de personas desaparecidas.
El sismo, de magnitud 7.4, sacudió ayer a las 07:34 hora local y afectó a Cali, Pereira, Quibdó y numerosos municipios.
- El Presidente Abelardo de la Espriella elevó hoy el balance de víctimas y reportó además 2 mil 595 heridos y 195 desaparecidos.
- Más de mil 100 viviendas quedaron completamente destruidas y otras 8 mil 300 sufrieron daños.
- También resultaron afectados 85 centros de salud y más de 800 establecimientos educativos.
El terremoto representa la primera gran prueba para el Mandatario conservador, quien asumió el poder apenas cuatro días antes de la tragedia y prometió supervisar personalmente la respuesta gubernamental.
El Gobierno movilizó a militares, policías, ingenieros, rescatistas y perros especializados en búsqueda, además de anunciar subsidios de alquiler para damnificados.
En Cali, los equipos de rescate utilizan cámaras introducidas por pequeños orificios entre los escombros y sensores sísmicos para detectar señales de personas atrapadas.
La Alcaldía reportó que 239 personas permanecían bajo los escombros y que 86 habían sido rescatadas con vida.
Entre ellas estaba Diana Troncoso, quien quedó atrapada en el edificio donde vivía. Su padre, Álvaro Troncoso, relató que la encontraron entre una pared y una puerta y que aparentemente sufrió una fractura en un brazo. "Se los agradeceré toda mi vida y mi familia también", expresó el hombre sobre los rescatistas.
En Pereira, la búsqueda tenía también un carácter personal para cientos de familiares.
Jorge González, de 35 años, llevaba horas removiendo con sus propias manos los restos de un edificio de cuatro pisos en busca de su tía Nubia Bonilla, de 87 años, a quien consideraba como una madre. Entre los escombros observó el baño del departamento donde vivía la mujer, cubierto de sangre. "Desde ayer llegué y no me he ido, hasta que no me entreguen el cuerpo no me pienso ir de acá", dijo González entre lágrimas. "Ella era lo único que tenía y se me fue, ya quedé solito".
Hasta la mañana de hoy se habían reportado más de 3 mil personas no localizadas
Muchas familias han publicado información sobre sus seres queridos desaparecidos en sitios web administrados por ciudadanos.
Maribel Verano, de 46 años, buscaba a su madre y a su hermana, quienes se encontraban en un pequeño hotel que colapsó en una zona comercial de Pereira.
Pereira 'ciudad zombie'
Casi toda Pereira quedó sin electricidad tras el terremoto y los servicios de internet y telefonía celular operan de manera intermitente. Las calles permanecían cubiertas de vidrios, ladrillos y cables eléctricos, mientras cientos de viviendas presentaban grietas o habían colapsado.
"Es una ciudad zombie", describió Juan David Gaitán, de 30 años. Los habitantes regresan a viviendas dañadas para rescatar algunas pertenencias antes de que las estructuras terminaran de caer. También comenzaban a escasear agua y algunos alimentos en tiendas y supermercados. El aeropuerto de Pereira permanece cerrado y el transporte terrestre enfrenta interrupciones debido a derrumbes.Jesús Piñeros, un trabajador de la construcción venezolano de 28 años, perdió nuevamente su vivienda. Había llegado a Colombia tres años atrás huyendo de la crisis de su país, pero la casa donde vivía con sus hermanos y sobrinos quedó destruida.
Varios niños de su familia pasaron la noche sobre colchones colocados en la acera frente a una vivienda de familiares que permaneció en pie. "Venimos desde abajo, nos toca levantarnos nuevamente igual que todos", dijo Piñeros.
Chocó, una de las regiones más golpeadas
Chocó, donde se encuentra el área cercana al epicentro, es una de las regiones más pobres y con mayores dificultades de acceso de Colombia.
A numerosas comunidades solo se puede llegar por río, selva o vía aérea. Sterling Palacios, líder religioso y ambientalista de la región, aseguró que tanto la capital de Chocó como pequeñas comunidades ubicadas a lo largo del río Atrato sufrieron graves daños.
"Hay pueblos donde la gente perdió todo. Hay pueblos donde también ha habido muertos, hay casas destruidas", dijo.
"No tenemos una dimensión del daño, pero sí sabemos que ha sido muy grande".
Dana Carolina Zamora busca a su tío Miguel Ángel Zamora, de 60 años, quien vivía en una vivienda rural construida con troncos y barro.
"Tenemos miedo, esperemos que no sea así, que esté bien y que sólo sea falla de comunicación. Pero no hemos logrado saber nada más de él", dijo. Familias de distintas partes del país también difundieron fotografías de personas desaparecidas mediante plataformas creadas por ciudadanos. Las autoridades recibían además los cuerpos de las primeras víctimas identificadas para su entrega a familiares.
Una tragedia que revive viejos recuerdos
El terremoto despertó recuerdos de otros desastres que han golpeado a Colombia, entre ellos el sismo de 1999 que devastó el Eje Cafetero y dejó cerca de mil 200 muertos.
Maribel Verano recordó también la tragedia de Armero de 1985, cuando la erupción del volcán Nevado del Ruiz sepultó la localidad y provocó la muerte de unas 25 mil personas. Stella Galvis, una contadora de Pereira, relató que apenas tuvo segundos para escapar junto con su esposo y su hijo antes de que el edificio de cuatro pisos donde vivían colapsara. "Nos quedamos sin nada, lo perdimos todo", dijo entre lágrimas. "Nos salvamos de milagro".
