El deslizamiento de lodo y rocas que azotó la zona fronteriza entre Tíbet y Nepal ha dejado tres muertos y 558 desaparecidos del lado chino, entre ellos 260 extranjeros, según un nuevo balance oficial dado a conocer por la televisión pública CCTV.
La cadena china no precisó las nacionalidades de las personas no localizadas en esta tragedia, ocurrida hoy en un puesto fronterizo.
El balance provisional anterior en el gigante asiático era de tres fallecidos y 265 desaparecidos. El desastre se produjo después de que una enorme masa de hielo y rocas se desprendiera en la zona montañosa y desencadenara una súbita crecida de agua y sedimentos que avanzó por los valles fronterizos.Científicos que analizaron imágenes satelitales señalaron de manera preliminar que el colapso de un glaciar pudo haber provocado la avalancha y posterior inundación, aunque todavía investigan otros posibles factores.
La riada también golpeó con fuerza el norte de Nepal, especialmente el distrito de Rasuwa, donde arrasó viviendas, carreteras, puentes y proyectos hidroeléctricos.
