El brote de la letal cepa Bundibugyo del virus del ébola en el este de la República Democrática del Congo (RDC) continúa propagándose y hasta el momento se han reportado 506 muertes, informó hoy la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La "verdadera magnitud del brote todavía no se ha establecido por completo" y es demasiado pronto para decir que se está estabilizando, dijo a la prensa en Ginebra la representante de la OMS en la RDC, Anne Ancia, a través de videoenlace. Desde Bunia, la capital de la provincia de Ituri, que se encuentra en el centro del brote, Ancia señaló que, hasta el 4 de julio, la RDC había registrado mil 561 casos confirmados, incluyendo 506 muertes y 254 recuperaciones. Más de 10 mil contactos están siendo monitoreados.Asimismo, señaló que los centros de tratamiento están operando "a su máxima capacidad" y que el personal médico continúa atendiendo a las comunidades afectadas a pesar de los enormes desafíos.
El brote actual fue declarado el 15 de mayo y se ha expandido en áreas marcadas por conflictos activos, desplazamientos y servicios de salud sobrecargados. A pesar del incremento en la capacidad de pruebas diarias y el establecimiento de laboratorios descentralizados en las provincias afectadas, Ancia advirtió sobre la escasez en suministros esenciales. "Hoy no tenemos suficientes ambulancias", dijo, y advirtió que no se pueden satisfacer completamente todas las necesidades en la provincia de Ituri. Por otra parte, la funcionaria anunció que el 2 de julio inició un ensayo clínico para evaluar dos terapias prometedoras contra la cepa Bundibugyo. Aunque todavía no existe ninguna cura comprobada y aprobada para la enfermedad, más de mil 200 dosis de tratamiento serán administradas, solas o combinadas, para evaluar si pueden mejorar las probabilidades de supervivencia de los pacientes, añadió.
