Una comunidad costera australiana quedó desconcertada —y luego encantada— al descubrir seis esferas de aspecto metálico que llegaron a la orilla de la playa la semana pasada.
El misterio, y la atención que suscitó, generaron un montón de bromas sobre extraterrestres por parte de los vecinos y los comercios locales. Pero la agencia espacial australiana acabó con las especulaciones el lunes, al afirmar que las esferas parecían ser restos de un cohete que recientemente había vuelto a entrar en la atmósfera desde la órbita.
Los objetos se encontraron en Forrest Beach, en el estado nororiental de Queensland, durante el fin de semana, según dijo el cuerpo de bomberos del estado. Los vecinos los describieron como del doble del tamaño de una pelota de baloncesto.
“Los objetos recuperados parecen ser recipientes a presión de un vehículo de lanzamiento espacial”, dijo la Agencia Espacial Australiana en un comunicado, y añadió que “concuerdan con los restos del cuerpo de un cohete extranjero”.
La agencia dijo que había identificado el posible origen de los objetos, sin ofrecer más detalles, y que estaba colaborando con las autoridades internacionales para confirmar de qué vehículo procedían los restos.
Según la NASA, los recipientes a presión suelen almacenar gases y líquidos esenciales para el proceso de lanzamiento de las naves espaciales o para sus operaciones mientras están en órbita. La mayor parte de los desechos espaciales, o del equipo en el espacio que ya no funciona, se quema al volver a entrar en la atmósfera. Gran parte de lo que regresa a la Tierra suele caer en el océano.
El hallazgo dejó perplejos, y luego divirtió, a los vecinos de Forrest Beach, que tiene unos 1360 habitantes. Equipos de bomberos y de rescate con trajes de protección contra materiales peligrosos se desplazaron a la playa durante el fin de semana, según informó la Corporación de Radiodifusión Australiana, y se cerraron algunas zonas del paseo marítimo mientras se recogían y analizaban los objetos.
Lisa Scobie, la dueña de Forrest Beach Takeaway, un restaurante cercano al lugar donde se descubrieron algunos de los objetos, dijo en una entrevista que el incidente “había dado mucho de qué hablar”.
“Aquí no pasa gran cosa, es un sitio bastante tranquilo y apacible”, dijo, y añadió que la confusión inicial de la comunidad ante el hallazgo se convirtió rápidamente en emoción en cuanto quedó claro que no había peligro.
“Nos hemos reído un poco del tema, han circulado muchas bromas sobre si se trataba de extraterrestres”, dijo Scobie.
La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de Australia dijo que los objetos fueron analizados y declarados seguros por los equipos de bomberos y rescate del estado, incluidos equipos científicos especializados. Las zonas de la playa que habían permanecido cerradas mientras se realizaban las pruebas también se reabrieron al público el lunes.
Aunque por ahora no hay peligro para la comunidad local, podrían aparecer más restos en la zona en los próximos días, dijo la agencia para el manejo de emergencias. Esa entidad remitió a quienes encuentren más restos espaciales a la página web de la Agencia Espacial Australiana, donde se advierte al público sobre los riesgos de manipular objetos espaciales potencialmente peligrosos y se les insta a ponerse en contacto con las autoridades.
No es ni mucho menos la primera vez que restos espaciales llegan a la costa —o caen— en Australia. En 2022, un objeto encontrado en el sureste de Australia que parecía medir más de 2,7 metros de altura probablemente formaba parte de un segmento del tronco de una nave espacial Dragon, según SpaceX y la NASA.
Otros ejemplos destacados que menciona la agencia espacial australiana incluyen restos de la estación espacial Skylab que aterrizaron en Australia occidental en 1979.
Según Scobie, para los vecinos de Forrest Beach, este último hallazgo fue “algo totalmente fuera de lo normal”.
Algunos negocios locales aprovecharon la atención con publicaciones divertidas en las redes sociales. El supermercado de Forrest Beach instó a los vecinos en tono de broma a “haz lo más inteligente ahora y lánzate a las compras compulsivas” tras lo que describió como un accidente de ovni.
Scobie dijo que su restaurante está vendiendo una caja de aperitivos con temática de basura espacial —bocadillos de pescado, calamares y patatas fritas— que promociona con una imagen de un extraterrestre en ropa de playa.
¿Y qué tal le ha ido a este producto?
“Ha tenido muchísimo, muchísimo, muchísimo éxito”, dijo Scobie.
