El Presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, ofreció hoy su último discurso público como jefe de Estado durante la conmemoración de la Independencia y la instalación del nuevo Congreso, en una jornada que utilizó para reivindicar su proyecto político y convocar a sus seguidores a defender las reformas impulsadas durante su Gobierno.

Bajo la consigna de un "segundo grito de independencia nacional", Petro llamó a los ciudadanos a reunirse en plazas públicas del país, especialmente en el sur de Bogotá, donde cientos de simpatizantes acudieron para despedirlo y respaldar su agenda de izquierda.

El Mandatario buscó enviar un mensaje de continuidad política y demostrar que el movimiento progresista que encabezó no desaparecerá con su salida del poder.

Durante su intervención, Petro defendió su legado, destacó las transformaciones sociales promovidas por su administración y llamó a preservar las reformas que impulsó en áreas como salud, pensiones y trabajo. También insistió en la necesidad de mantener la defensa de la paz y la reconciliación nacional.

La despedida ocurre a menos de tres semanas de que el Presidente electo Abelardo de la Espriella asuma el poder, tras derrotar en segunda vuelta al senador oficialista Iván Cepeda, candidato respaldado por Petro.

La victoria del conservador representó una derrota política para el Mandatario saliente, quien posteriormente desconoció el resultado electoral y denunció un supuesto fraude sin presentar pruebas.

La postura de Petro generó tensiones durante el proceso de transición, que no avanzó con la normalidad habitual entre el Gobierno saliente y la nueva administración que comenzará el próximo 7 de agosto.

De la Espriella, quien llegó a la Presidencia con una imagen de candidato independiente alejado de los partidos tradicionales, enfrentará ahora el desafío de construir una mayoría en el Congreso para impulsar su agenda.

Aunque recibió apoyos de sectores conservadores durante la segunda vuelta, el Movimiento Salvación Nacional que lo respaldó desde el inicio es minoritario.

El nuevo Mandatario deberá negociar con las fuerzas políticas tradicionales para aprobar iniciativas clave como el presupuesto nacional y el plan de desarrollo, mientras enfrenta una oposición fortalecida encabezada por el Pacto Histórico, la coalición de Petro, que obtuvo la mayor votación en el Senado.

Iván Cepeda, quien asumirá una curul en el Senado por haber quedado segundo en la elección presidencial, anunció una oposición basada en la "desobediencia civil pacífica" frente a medidas que considere contrarias a los derechos fundamentales y principios constitucionales.

"Abelardo lejos de tener las mayorías, tampoco tiene control. Está bastante claro que los votos los va a tener que buscar", señaló Guzmán, al advertir que el próximo Gobierno deberá negociar acuerdos y realizar concesiones para avanzar con su programa político.