El Ejército de Estados Unidos anunció el miércoles su duodécima noche consecutiva de ataques contra Irán mientras ambas partes intensifican cada vez más sus ofensivas contra infraestructura civil.

El Comando Central de Estados señaló que el objetivo de su ofensiva es "degradar aún más la capacidad de Irán para amenazar a marineros civiles y embarcaciones comerciales que transitan por aguas regionales", a medida que Washington presiona para recuperar el control sobre el estrecho de Ormuz y restablecer el flujo del transporte marítimo internacional.

El Presidente estadounidense Donald Trump amenazó el miércoles con destruir un puente o una planta eléctrica iraní cada vez que Irán ataque un barco en el estrecho de Ormuz.

"A partir de este momento, cada vez que la República Islámica de Irán ataque un barco en el estrecho de Ormuz, ya sea con un misil, cohete, dron o cualquier otro dispositivo o arma, Estados Unidos bombardeará y destruirá un puente o una planta eléctrica", señaló el mandatario en redes sociales.

Seyed Abbas Araghchi, ministro de Exteriores de Irán, dijo que su país adoptaría una doctrina de defensa de "ojo por ojo".

"Cualquier agresión contra Irán, incluida nuestra infraestructura, obligará a una respuesta poderosa y decisiva", publicó el miércoles en X.

Estados Unidos llevó a cabo otra oleada de ataques contra Irán durante la noche del martes y hasta el miércoles, y los sistemas de defensa antiaérea se activaron sobre Teherán, la capital. Irán lanzó un ataque con misiles contra una ciudad jordana sobre la frontera con Israel, y se emitieron alertas en Baréin y Arabia Saudí.

Irán ha respondido a los ataques de Estados Unidos atacando infraestructura energética y plantas desalinizadoras que proporcionan agua potable en los áridos países del Golfo Pérsico.