Los líderes en la cumbre del Grupo de los Siete expresaron hoy su apoyo al acuerdo provisional del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz y extender aún más un frágil alto el fuego, aunque ha ofrecido pocos detalles sobre cómo se aplicaría.

En una declaración emitida durante la noche, los líderes calificaron el acuerdo como una "oportunidad histórica para impedir que Irán adquiera cualquier arma nuclear y abordar las amenazas relacionadas con sus actividades regionales y balísticas".

Además, se mostraron "listos para contribuir a su implementación", aunque ni la Casa Blanca ni Teherán han hecho público el texto del acuerdo.

Según copias filtradas de un acuerdo provisional, Irán tomará medidas de inmediato para reabrir el Estrecho de Ormuz una vez que se firme el pacto y se le permitirá vender su petróleo sin restricciones.

Funcionarios dicen que el texto filtrado coincide en líneas generales con el documento.

El acuerdo, que está previsto que se firme formalmente en una ceremonia en Suiza el viernes, establece que Estados Unidos trabajará para poner fin a todas las sanciones estadounidenses y de Naciones Unidas impuestas a Teherán si se alcanza un acuerdo final que aborde el programa nuclear de la República Islámica.

Trump, sin embargo, argumentó que el acuerdo sigue siendo secreto durante una reunión cara a cara con el Presidente de Egipto, Abdel-Fattah el-Sissi.

Trump y los demás Mandatarios pondrán fin a las conversaciones formales entre las principales naciones industrializadas en un complejo turístico a orillas de un lago en los Alpes franceses con sesiones sobre el futuro de la inteligencia artificial y el fomento del crecimiento económico.

Hablaron sobre la preocupación de que China esté inundando los mercados de exportación con productos subsidiados, compitiendo de manera desleal con sus propias industrias y destruyendo empleos. Los líderes de India, Corea del Sur, Kenia y Brasil también se sumaron a la cumbre.

Trump tiene previsto hacer una parada en el Palacio de Versalles, a las afueras de París, para una cena fastuosa antes de regresar a Washington.

Qué incluye el acuerdo

Pero Trump tendrá que seguir tratando de convencer. Algunos miembros de su partido dudan de que el pacto al que ha llegado sea lo suficientemente sólido como para neutralizar el programa nuclear de Irán.

Al mismo tiempo, enfrenta a una comunidad internacional inquieta que espera que cumpla su promesa de que el acuerdo reabrirá el Estrecho de Ormuz al tráfico de petroleros y lo mantendrá abierto.

Los líderes reunidos en los Alpes dijeron que una misión marítima internacional encabezada por Francia y Reino Unido "puede desempeñar un papel importante para facilitar la reanudación del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz al proteger a los buques mercantes, tranquilizar a los operadores de transporte marítimo comercial y apoyar la verificación de que se han retirado todas las minas".

Los líderes también se comprometieron a intensificar la lucha contra el comercio internacional de drogas, valorado en miles de millones de dólares. La declaración se produce mientras Trump ha estado librando su propia batalla contra los narcotraficantes.

Los ataques militares del ejército estadounidense contra presuntas embarcaciones de transporte de drogas en América Latina han matado a más de 200 personas desde septiembre, cuando la Casa Blanca inició una operación que calificó como necesaria para frenar el flujo de drogas.

Los críticos han cuestionado la legalidad de los ataques.

En otra declaración, el G7 reafirmó sus esfuerzos para detener el tráfico ilícito de migrantes y la trata de personas, que, según apuntó, "constituyen graves delitos transnacionales que erosionan el derecho soberano de los Estados a controlar sus fronteras y exponen a las personas objeto de tráfico y trata a riesgos que amenazan su vida".