Roma, Italia.- En su llamado más enérgico sobre la guerra, hasta la fecha, el Papa León XIV exigió un alto al fuego en Medio Oriente al dirigirse directamente a los líderes que iniciaron el conflicto en Irán.
"Durante dos semanas, los pueblos de Oriente Medio han estado sufriendo la atroz violencia de la guerra", dijo el Sumo Pontífice durante su oración semanal del Ángelus en la Plaza de San Pedro.
"En nombre de los cristianos de Oriente Medio y de todas las mujeres y hombres de buena voluntad, hago un llamado a los responsables de este conflicto: ¡cesen el fuego!. Para que puedan reabrirse las vías del diálogo. La violencia nunca puede conducir a la justicia, la estabilidad y la paz que el pueblo está esperando". León no mencionó por su nombre a Estados Unidos ni a Israel en sus comentarios al final de su bendición del mediodía del domingo. Pero el primer Papa de la historia nacido en EU aludió a los ataques que tuvieron como objetivo una escuela, una aparente referencia al ataque con misiles contra una primaria en Irán en los primeros días de la guerra, que mató a más de 165 personas, muchas de ellas niños.Funcionarios estadounidenses han señalado que información de inteligencia desactualizada probablemente llevó a EU a lanzar el ataque, y que hay una investigación en curso.
El Vaticano ha destacado la carnicería del ataque de Minab, al publicar una foto aérea de la fosa común que se excavaba para las jóvenes víctimas en la portada del 6 de marzo de su periódico oficial, L'Osservatore Romano, bajo el titular "El rostro de la guerra". León dijo sentirse cercano a las familias de quienes murieron en los ataques "que han impactado escuelas, hospitales y centros residenciales". Manifestó especial preocupación por el impacto de la guerra en Líbano, donde grupos de ayuda advierten de una crisis humanitaria. La difícil situación de las comunidades cristianas en el sur de Líbano preocupa especialmente al Vaticano, ya que durante mucho tiempo han representado un baluarte para los cristianos en toda la región de mayoría musulmana. Durante las dos semanas transcurridas desde el inicio de la guerra entre EU e Israel, el Papa ha limitado sus comentarios a discretos llamados a la diplomacia y al diálogo, en un aparente intento de evitar colocarse como un contrapeso político estadounidense frente al Presidente Donald Trump. No ha nombrado públicamente a EU ni a Israel, pero eso también se ajusta a la tradición de neutralidad diplomática del Vaticano. Al tiempo que León ha procurado mantener su mensaje indirecto y apolítico para evitar avivar las tensiones, algunos de sus cardenales de EU y el secretario de Estado del Vaticano no lo han hecho. El cardenal Robert McElroy, Arzobispo de Washington, dijo que la guerra era moralmente injustificable. El cardenal de Chicago Blase Cupich comentó que era "repugnante" cómo la Casa Blanca estaba incorporando imágenes de videojuegos en sus mensajes sobre la guerra en redes sociales. El secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, rechazó la afirmación de Washington de una "guerra preventiva". Pero afirmó esta semana que, aun así, la Santa Sede mantenía abierto el diálogo. "La Santa Sede habla con todos y, cuando es necesario, hablamos también con los estadounidenses, con los israelíes y les mostramos cuáles son, para nosotros, las soluciones", dijo Parolin.
