Joe Kent, el exdirector de antiterrorismo que renunció esta semana debido a sus preocupaciones sobre la guerra con Irán, aseguró hoy que "no se les permitió" a él y a otros altos funcionarios plantear directamente sus inquietudes al Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre una campaña militar.
Durante una entrevista en el programa de Tucker Carlson, Kent aseguró que el Mandatario se apoyó en la recomendación de un pequeño círculo de asesores para tomar la decisión de atacar a Irán. Añadió que Israel obligó a Trump a tomar medidas a pesar de que, según él, no había evidencia de que Irán representara una amenaza inminente para Estados Unidos.
"A un buen número de las personas responsables de tomar las decisiones no se les permitió entrar y expresar su opinión ante el Presidente", aseguró Kent durante la emisión. "No hubo un debate sólido". Los comentarios de Kent ofrecen una mirada desde el interior de la decisión de Trump de iniciar su campaña militar contra Irán el pasado 28 de febrero y subrayan el riesgo de que la guerra pueda dividir a su base política. También dejan entrever que había preocupaciones al interior del gobierno en lo referente a los ataques.Como director del Centro Nacional Antiterrorismo, Kent estaba al frente de una agencia encargada de analizar y detectar amenazas terroristas. Su trabajo era supervisado por la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, quien el hoy señaló que la decisión de si Irán representaba una amenaza era de Trump, y solo de Trump.
Kent afirmó que ninguna información de inteligencia dejaba entrever que Irán estuviera trabajando para desarrollar armamento nuclear, y que cree que Israel pudo forzar a Estados Unidos a intervenir al prometer que sería el primer país en actuar actuaría primero, posiblemente poniendo en riesgo intereses estadounidenses en la región. Afirmó que funcionarios israelíes y analistas en medios estadounidenses ayudaron a presentar el argumento de que Irán era una amenaza. "Los israelíes impulsaron la decisión de entrar en acción", informó Kent a Carlson. Mencionó los comentarios del secretario de Estado, Marco Rubio, y del Presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, que insinuaban que los planes de Israel llevaron a Estados Unidos a intervenir. Kent, quien tiene vínculos previos con extremistas de derecha, afirmó que el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y otros funcionarios israelíes presionaron personalmente a Trump, a menudo con información que los funcionarios estadounidenses no podían confirmar. "Cuando escuchábamos lo que decían, no coincidía con los canales de inteligencia", explicó Kent. Su afirmación de que un "cabildeo israelí" llevó a Trump a tomar la decisión de iniciar la guerra ha sido fuertemente criticada por grupos judíos y otras personas, quienes dijeron que equivalía a antisemitismo. Kent eligió hacer sus primeras declaraciones públicas desde su renuncia durante el programa de Carlson, quien también ha enfrentado críticas por una retórica considerada antisemita. Trump ha ofrecido distintos motivos para ordenar los ataques, rechazando las afirmaciones de que Israel obligó a Estados Unidos a entrar en acción. El Mandatario desestimó ayer las críticas de Kent sobre la guerra y expresó que siempre pensó que Kent era "débil en materia de seguridad" y que, si alguna persona de su Gobierno no creía que Irán fuera una amenaza, "no queremos a esas personas". "No son personas inteligentes, o no son personas avispadas", subrayó Trump. "Irán era una enorme amenaza". La Casa Blanca no respondió de momento a preguntas sobre los comentarios de Kent. Kent, de 45 años, le dijo a Carlson que decidió renunciar después de que se hizo evidente que sus preocupaciones serían ignoradas. "Conozco este camino en el que estamos y no funciona", expresó Kent, quien llegó a la conclusión: "No puedo tener la conciencia tranquila siendo parte de esto".
