LONDRES (AP) — Las defensas antiaéreas rusas derribaron 389 drones ucranianos entrantes, informó el miércoles el Ministerio de Defensa de Rusia, en el mayor ataque nocturno reportado contra regiones rusas y Crimea desde que las fuerzas de Moscú invadieron Ucrania hace más de cuatro años.
Los drones fueron interceptados sobre 13 regiones rusas, así como sobre la península de Crimea, que Rusia se anexionó ilegalmente de Ucrania en 2014.
El ataque subrayó la creciente capacidad de los drones de largo alcance desarrollados y fabricados por Ucrania.
La oleada ocurrió un día después de que Rusia lanzara casi 1.000 drones y 34 misiles contra zonas civiles de Ucrania en el transcurso de 24 horas, extendiendo su habitual bombardeo nocturno a las horas diurnas en uno de sus mayores ataques aéreos de la guerra. Al menos 6 personas murieron y alrededor de 50 resultaron heridas, indicaron las autoridades ucranianas.
La organización cultural de Naciones Unidas, la UNESCO, dijo el miércoles que estaba “profundamente alarmada” por el ataque de Rusia contra un lugar reconocido como Patrimonio Mundial en la ciudad de Leópolis, en el oeste de Ucrania, durante ese bombardeo.
La escalada de ataques aéreos se produce en medio de una pausa en las conversaciones mediadas por Estados Unidos entre delegaciones de Moscú y Kiev, mientras la atención de Washington se desvía por la guerra con Irán y Ucrania anticipa una ofensiva de primavera por parte del ejército de Rusia, que es más grande.
Alexander Drozdenko, gobernador de la región de Leningrado, al norte de Moscú, señaló que allí se derribaron 56 drones, y que se produjo un incendio en el puerto del mar Báltico de Ust-Luga como resultado del ataque de Ucrania.
Las fuerzas ucranianas también llevaron a cabo un ataque con misiles contra la región de Bélgorod, en la frontera con Ucrania, durante la noche, que dañó infraestructura energética, afirmó su gobernador, Vyacheslav Gladkov. Se interrumpieron los suministros de electricidad, agua y calefacción, precisó.
En Ucrania, drones rusos impactaron en zonas residenciales de la segunda ciudad más grande, Járkiv, el miércoles en la tarde, hiriendo al menos a nueve personas, según el alcalde Ihor Terekhov.
La oleada de drones ucranianos captó la atención pública en los estados bálticos, que se encuentran al noroeste de Ucrania y relativamente cerca de posibles objetivos rusos en la región de Leningrado, que incluye San Petersburgo, donde cayeron drones.
Funcionarios de Estonia, Letonia y Lituania, que han sido estrechos aliados de Ucrania en la guerra, dijeron que los drones probablemente no los tenían como objetivo. Estonia y Letonia dijeron que los drones eran ucranianos, y Lituania dijo que el dron era un “extraviado”, sin decir quién lo lanzó.
Medios estonios informaron que un dron procedente de Rusia rozó la chimenea de una central eléctrica a primera hora del miércoles, pero señalaron que la producción de electricidad no se vio interrumpida. La planta está a unos 50 kilómetros (31 millas) del puerto de Ust-Luga que atacó Ucrania.
También el miércoles, el Ministerio letón de Defensa dijo que un dron se había estrellado en una región cercana a Rusia. No se reportaron heridos ni daños.
En Moldavia, en la frontera suroeste de Ucrania, las autoridades instaron el martes a los ciudadanos a ahorrar energía eléctrica durante las horas pico, después de que ataques rusos contra la red energética de Ucrania cortaran una línea eléctrica clave entre Moldavia y Rumanía.
