Budapest, Hungría.- El Primer Ministro de Hungría, Viktor Orbán, informó esta mañana que cortará gradualmente el suministro de gas a Ucrania hasta que se reanuden las entregas de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba.

Las exportaciones húngaras de gas natural desempeñan un papel clave para satisfacer las necesidades energéticas de Ucrania, inmersa en su cuarto año de guerra con Rusia.

El suministro de petróleo ruso a Hungría y Eslovaquia lleva interrumpido casi dos meses después de lo que, según funcionarios ucranianos, fueron ataques con drones rusos que dañaron el oleoducto, que cruza territorio ucraniano, y de que los continuos ataques pongan en peligro la vida de los técnicos que intentan repararlo.

Los líderes populistas de Hungría y Eslovaquia han acusado a Kiev de retrasar deliberadamente las entregas. El Presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, afirmó a principios de mes que es reacio a permitir que el petróleo ruso siga transitando por su país.

En un video publicado en redes sociales hoy, Orbán calificó la interrupción del suministro como un "chantaje ucraniano" y añadió que "mientras Ucrania no suministre petróleo, no recibirá gas de Hungría". Según el Mandatario, Hungría utilizará ese gas para llenar sus propias reservas.

Las autoridades en Kiev no realizaron comentarios al respecto y un portavoz del Gobierno húngaro no respondió a una solicitud de comentarios de The Associated Press.

El líder húngaro ya había cortado los envíos de diésel a Ucrania y vetó una nueva ronda de sanciones de Bruselas a Moscú.

Mientras enfrenta un desafío sin precedentes de un rival de centroderecha en las elecciones del próximo mes, Orbán ha intensificado su agresiva campaña antiucraniana, calificando al país de "enemigo" de Hungría y acusando a Zelensky de buscar provocar una crisis energética para influir en la votación del 12 de abril.

Además, ha desplegado fuerzas militares en infraestructura energética clave en todo el territorio al tiempo que acusó a Ucrania de planear cortes, pero no aportó evidencias al respecto.

Hungría y Eslovaquia han recibido una exención temporal de la política comunitaria que prohíbe importar petróleo ruso desde que Moscú lanzó su guerra en Ucrania en febrero de 2022.