Las autoridades de Uganda ordenaron hoy el cierre de su frontera con la República Democrática del Congo, donde los casos sospechosos de un tipo raro de ébola están aumentando, luego de que se confirmaran casos en el país después de que trabajadores de salud ugandeses se vieran expuestos a la enfermedad a través de pacientes congoleños.
La medida, que va en contra de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), subraya los crecientes temores de contagio en África por el Bundibugyo, un tipo raro del virus del Ébola que está detrás de este brote y para el que no hay medicamentos ni vacunas aprobados.
Al igual que el Congo, Uganda ha enfrentado brotes de ébola en el pasado. Un grupo de trabajo ugandés sobre el ébola tomó la decisión de cerrar la frontera. Los trabajadores de salud ugandeses estuvieron expuestos al virus por pacientes congoleños que habían cruzado la frontera antes de que se declarara el brote en el este del Congo el 15 de mayo. Sólo se permitirá cruzar la frontera en casos de emergencia, incluidos los relacionados con la respuesta al brote, carga o motivos de seguridad, informó a los periodistas la doctora Diana Atwine, secretaria permanente del Ministerio de Salud de Uganda.Cualquier persona que ingrese desde el Congo en circunstancias de emergencia será puesta en aislamiento obligatorio durante 21 días.
El rastreo y el aislamiento de los contactos del ébola se consideran clave para detener la propagación de la enfermedad, que por lo general se manifiesta como fiebre hemorrágica. El virus se propaga a través del contacto cercano con los fluidos corporales de pacientes enfermos o fallecidos. Los expertos dicen que los trabajadores de salud y los familiares que cuidan a los pacientes enfrentan el mayor riesgo. El número de casos sospechosos de ébola en el este del Congo se acerca a mil, con al menos 220 muertes sospechosas. El Ministerio de Salud informó hoy que se han confirmado 101 casos, y están investigando más de 3 mil posibles contactos. Hoy, las autoridades congoleñas dijeron que la primera persona que se recuperó del virus Bundibugyo ha sido dada de alta y regresó a casa desde un centro de tratamiento en Rwampara, una de las localidades del este del Congo en el corazón del brote.
