II DE II PARTES
Chihuahua, Chih.- Electa el martes pasado como la primer mujer presidenta de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, Ada Miriam Aguilera revisa el proceso en el cual resultó electa.
Responde a la controversia generada destacando lo transparente del proceso, limpio insiste ella, con la publicación histórica de calificaciones, donde fue la más alta.
Habla de ella misma, su historial académico, sus apuros para cumplir con diferentes roles, una joven madre de familia, que desea continuar estudiando y desarrollándose profesionalmente.
Platica de cómo deja la Fiscalía en Derechos Humanos y manda un mensaje sencillo a la ciudadanía.
Ella viene a trabajar por algo que le encanta, el derecho y la defensa de los derechos humanos.
ED: En cuanto al proceso que fue controversial, ¿qué podría decirnos?
AMA: “Fíjate que yo no creo que el proceso haya sido controversial, al contrario, yo creo que fue demasiado limpio porque, por ejemplo, nunca habían publicado calificaciones, es la primera vez, históricamente hablando se hace algo así.
Creo que la Jucopo realizó su trabajo de manera muy muy limpia; ellos siempre se inclinaron porque hubiera una terna de mujeres y así lo hicieron. Siempre dijeron vamos a calificar, lo hicieron y sí, y las publicaron.
Yo no creo que el proceso haya sido algo, no sé, controversial, a lo mejor al final porque se metió un ingrediente de una cuestión partidista hacia mi persona, pero eso a mí no me quita ni la calificación ni el conocimiento en materia de derechos humanos, simplemente me dio y me da la libertad que tenemos todos los ciudadanos de alguna manera, pues justamente de ejercer un derecho político electoral que como tú, o como cualquiera persona podemos ejercer y que no tiene por qué afectarnos.
Cuando yo me inscribo, me inscribo para que midan mis conocimientos en materia de derechos humanos y mi expertise y así lo hicieron, tan que tengo un 99.6 de calificación”.
ED: ¿Cómo fomentar la participación de la ciudadanía y la transparencia de la labor que va a hacer la Comisión Estatal de Derechos Humanos?
AMA: “Pues yo creo que es todo un reto, ese reto lo tiene la Comisión de toda la vida, o sea tenemos, las comisiones que, en general siempre han sido sujetas de observaciones. Hay personas que consideran que no sirven, otras que sirven, entonces es un paso a paso, yo lo comentaba, cada presidente que ha estado en la Comisión ha puesto un pequeño escaloncito para ir avanzando en esa materia, entonces es algo que yo creo que está inacabado, que tenemos que seguirlo trabajando y demostrando”.
ED: ¿Quién es Ada Miriam? ¿Cómo se auto percibe?
AMA: “Tengo 54 años. Ada Miriam Aguilera es una mujer evolucionada; soy de Ciudad Juárez, una mujer que, pues, ha luchado mucho.
¿Qué más te puedo decir? Soy de un carácter muy fuerte, también. Soy una persona muy pensante, conciliadora y que trata de tener empatía por las personas. Nunca me cierro, nunca trato de juzgar a los demás.
Creo que el ejercicio de los derechos es algo fundamental; no podemos quitárselo a nadie y eso lo ejerzo desde al interior de mi familia.
Yo tengo una hija y un hijo, o sea, son sexos distintos y cada uno tiene sus propias características y necesidades; pero, como mamá, yo les he inculcado a ellos, incluso el decirles: ‘no dejes que te digan que no, siempre pregunta, cuestiona y alega lo que tú consideres porque no puedes quedarte con un no desde el principio; entonces, partiendo de ahí, tienes que seguir avanzando’”.
ED: ¿Y en cuanto a su carrera?
AMA: “Mi carrera, la adoro. O sea, yo soy egresada de la Facultad de Derecho de aquí; te decía, yo soy de Juárez y pude haber estudiado allá, pero también soy una mujer de retos y esa decisión me dio esta fortaleza que tengo.
La carrera de Derecho la adoro, la amo. Tuve muy buenos maestros, excelentes; yo siempre buscaba a los mejores a los más exigentes, los que no te pasaban, pues. Yo no quería que me pasaran, yo quería aprender”.
ED: ¿De dónde surge esta idea de estudiar derecho?
AMA: “Fíjate que a lo mejor yo creo que era muy alegadora desde el principio, porque mi papá era maestro y te digo esto con mucho respeto, -que en paz descanse-, pero yo me acuerdo que él decía, es que yo soy tu papá y tienes que hacer esto y yo siempre le decía: “sí, pero ¿por qué?”, yo siempre buscaba un más, un ¿por qué?
Entonces, creo que de alguna manera eso me fue generando el deseo de ser abogada, de conocer el derecho, de conocer qué sí podemos hacer y qué no podemos hacer.
La verdad es que me gusta estudiar también. Tengo la carrera de Derecho; tuve la bendición también de hacer mi examen profesional ante cinco sinodales y tuve una mención honorífica.
Hice mi primera maestría en administración y liderazgo; no me quedé con una maestría en Derecho; rompí con eso y me fui al área administrativa.
Entonces, mi primera maestría es en administración y créeme, fue todo un reto porque la mayoría de mis compañeros eran ingenieros y entonces, yo no les entendía muchas cosas, pero era justo eso lo que yo quería, o sea, esa incomodidad de quiero aprender algo nuevo y lo aprendí, lo disfruté.
Me encantó mi maestría y luego hago el doctorado en Derecho y fue complicado porque pues yo ya era mamá, tenía un trabajo y todo, y esos son retos diferentes que como mujeres también tenemos.
Nosotras no salimos a la calle sólo a trabajar; salimos a la calle, pero traemos en el teléfono a los hijos, la escuela, la agenda. Toda esa parte nosotros no lo dejamos en casa.
Yo recuerdo haber llegado con mi hija, por ejemplo, con el portabebé al lugar donde yo he trabajado y esas son las diferencias.
Creo que es una situación que quienes lo hemos vivido, nos permite de alguna manera, justamente, tener esa empatía con las otras personas.
Ahorita tengo jóvenes, o he tenido jóvenes a mi cargo, por ejemplo, abogadas, ingenieras y veo como batallan y pienso “híjole, yo pasé por eso” y no se trata de hacerles la vida pesada; se trata de apoyar y a eso me refiero con empatía”.
ED: ¿En algún momento Ada Miriam se imaginó estar donde está ahorita?
AMA: “Sí. Yo creo que esa es una base importante, el imaginarte donde quieres estar.
Yo me enamoré de los derechos humanos, en mi época no existían, esa es la realidad, se hablaba muy poco, se conocía muy poco.
Pero en mi vida como que me fue llevando a ir aprendiendo, a ir conociendo. Entonces, llegó un momento en que llegué a trabajar en la Comisión.
He tenido trabajos de muchos tipos, he sido administradora de un hospital, por ejemplo, que fue otra enseñanza muy, muy diferente y otro reto; pero cuando yo llego a la Comisión Estatal hay algo en particular ahí que me encantó y me enamoró y desde ese momento yo dije: “esto me gusta y si Dios quiere, en algún momento voy a regresar. Y regresé. Y se cumplió.
Yo digo que Dios te pone en el lugar donde tienes que estar, en el momento en que tienes que estar, no antes ni después, yo lo veo así”.
ED: ¿Algún mensaje para la ciudadanía?
AMA: “Mi mensaje para la ciudadanía es que Miriam Aguilera viene a trabajar. Es lo que he ofrecido cuando tuve oportunidad de platicar con las diferentes personas que integran las bancadas, yo siempre iba y me presentaba, les decía quién era y mi oferta siempre fue el trabajo, porque es lo que puedo ofrecer, un trabajo disciplinado, ético y profesional que es lo que me ha caracterizado durante todo mi desarrollo profesional.
Y que, pues, vamos a estar con las puertas abiertas, sobre todo para recibirlos, para justamente tratar de tener esa empatía e imprimirla en el resto del personal y en el buen trato que tiene que recibir la ciudadanía.
Yo siempre he dicho que las personas que acuden a las instituciones no lo hacen por gusto, lo hacen por necesidad y esa necesidad es la que nosotros tenemos que atender”.
ED: ¿Cómo entrega la Fiscalía de Derechos Humanos?
AMA: “Con mucho cariño. La verdad es que, ¿qué te digo?... Esa Fiscalía no la conocía nadie, tú lo sabes. Estaba orgánicamente, existían sus unidades, había coordinadores, pero nadie sabía qué hacía.
Entonces, creo que una de las cosas que yo hice, y yo así se los hice saber desde que llegué: “vamos a construir una Fiscalía” y creo que se logró”.
ED: ¿Y cuáles fueron los mayores retos dentro de la Fiscalía?
AMA: Híjole, pues todo. Es que la Fiscalía en sí mismo es un reto hacia adentro y hacia afuera.
ED: ¿Y quién va a quedar?
AMA: Eso sí no te sé decir, pero ojalá que quien quede realmente se dé la oportunidad de conocerla, como me la di yo.
La verdad es que, cuando me invitaron a formar parte del equipo de Fiscalía yo no quería porque estaba en la Comisión; pero cuando la vi, dije: “que área de oportunidad tan grande para trabajar derechos humanos desde adentro y así lo asumí y creo que se logró mucho porque esa Fiscalía es transversal, que da servicio a toda la Fiscalía General del Estado (FGE) por parte de todas sus unidades.
Tiene una comisión local de búsqueda, así como una de protección y una encargada de atención de quejas que atienden a las unidades de toda la Fiscalía General.
Entonces es un trabajo que a lo mejor no se nota porque no tenemos el impacto social de otras fiscalías donde tienen que hacer levantamiento de cadáveres o cuestiones por el estilo, pero tenemos protección de testigos, si me explico.
Son situaciones muy delicadas y de mucha responsabilidad que quienes están quedando como coordinadores lo asumen de esa manera, son excelentes para trabajar y conocen lo que están haciendo.
Entonces, por eso te digo, ojalá que la persona que llegue se dé la oportunidad de conocerla, finalizó.
