Chihuahua.- El arzobispo de Chihuahua, Constancio Miranda Weckmann, realizó la tradicional misa de Domingo de Resurrección en la Catedral capitalina en un recinto abarrotado de fieles, con lo que termina la Semana Santa de este año.

En este ritual, se recuerda la victoria de Jesucristo sobre la muerte, luego de haber sido crucificado el Viernes Santo.

El obispo envió un mensaje de paz y recordó que es tiempo de alegría, por lo que hay que regocijarse por el milagro de Jesús resucitado.

En su mensaje, el obispo reflexionó que la resurrección de Cristo es tan importante, que de no haber sido así, la fe sería en vano, por eso los apóstoles, dieron testimonio que prevalece hasta los días actuales.