Chihuahua, Chih.- El diputado presidente del Congreso del Estado, Guillermo Ramírez, consideró legítimas las manifestaciones de agricultores, ganaderos y transportistas, y señaló que el problema de fondo es la falta de respuesta por parte del Gobierno Federal a sus demandas.
“Cualquier manifestación es legítima. Aquí lo importante es ver qué tanto caso hace el Gobierno Federal para atenderlas”, expresó.
El legislador subrayó la necesidad de fortalecer los canales de comunicación entre las autoridades federales y los sectores productivos, con el fin de alcanzar acuerdos que beneficien a quienes se han movilizado en los últimos días.
Respecto a las reuniones previstas entre manifestantes y autoridades, confió en que puedan derivar en consensos; sin embargo, advirtió que el alza en el precio del diésel —que ronda los 30 pesos por litro— está impactando severamente a toda la cadena productiva.
“El diésel afecta no solo a agricultores y ganaderos, sino a toda la industria. Sin combustible es imposible producir alimentos sin que aumenten de precio”, señaló.
Ramírez explicó que el incremento en los combustibles responde en gran medida a factores internacionales, como el comportamiento del mercado global y la relación con Estados Unidos. No obstante, sostuvo que el Gobierno Federal puede intervenir mediante subsidios o ajustes fiscales.
“Se puede ayudar con subsidios, no solo en el diésel, sino también con apoyos como precios de garantía o programas para el campo”, indicó.
Asimismo, afirmó que Chihuahua ha quedado fuera de diversos programas federales, lo que ha obligado al estado a realizar esfuerzos propios para apoyar al sector rural.
En ese sentido, destacó que el presupuesto estatal destinado a la Secretaría de Desarrollo Rural ha incrementado significativamente en los últimos años, aunque reconoció que aún es insuficiente ante los retos actuales.
Entre las problemáticas que enfrenta el campo mencionó el alza en combustibles y fertilizantes, así como riesgos sanitarios como el gusano barrenador.
Finalmente, advirtió que, de continuar el aumento en los energéticos, habrá un impacto directo en los precios de productos básicos.
“Si sigue este incremento desproporcionado de los combustibles, claro que se va a encarecer toda la canasta básica”, concluyó.
