Chihuahua, Chih.- La capital del estado enfrenta un repunte en los paros de energía eléctrica que afectan la operación de pozos y, la extracción de agua, advirtió Alan Falomir Sáenz, director ejecutivo de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS). Aunque marzo mostró una ligera disminución respecto a los primeros meses del año, abril inició con una tendencia al alza que iguala los niveles más críticos registrados en enero y febrero.

Falomir Sáenz detalló que en marzo dejaron de suministrar 18 mil 600 metros cúbicos de agua debido a fallas eléctricas.

La cifra, aunque menor frente a enero y febrero —cuando registraron 27 mil 681 y 27 mil 718 metros cúbicos no suministrados, respectivamente—, continúan muy por encima de los niveles históricos. Como referencia, en marzo de 2021 la afectación fue de apenas siete mil 200 metros cúbicos, lo que implica que el volumen actual representa más del doble.

El funcionario subrayó que la aparente mejora en marzo no responde a una solución estructural, sino a condiciones menos adversas. “Fue el menos malo”, señaló, al comparar el comportamiento con los meses previos, que calificó como “impresionantemente malos”. En febrero, por ejemplo, la diferencia frente a 2021 resulta aún más marcada: mientras ese año dejaron de suministrar tres mil 600 metros cúbicos, en 2026 la cifra ascendió a 27 mil 700, es decir, casi nueve veces más.

A pesar de los apagones registrados recientemente, el titular de la JMAS aseguró que no reportaron afectaciones en el abasto durante el último evento, debido a condiciones climáticas favorables que evitaron una mayor demanda. Sin embargo, aclaró que los paros continúan y no existe una explicación técnica clara por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), más allá de reportes aislados sobre fallas en cables, transformadores o infraestructura de la red.

El panorama para abril resulta preocupante. De acuerdo con los reportes preliminares, los primeros días del mes muestran un comportamiento similar al de enero y febrero, lo que anticipa un incremento en el volumen de agua no suministrada. “Se perdió lo poco que se había contenido”, expresó el funcionario al referirse al repunte en las fallas.

“No hay certeza de que los paros vayan a disminuir”

Alan Falomir, Director de la JMAS

Ante la proximidad del verano, la JMAS incorporó cuatro nuevas fuentes de abastecimiento con el objetivo de fortalecer la capacidad de respuesta ante la alta demanda. No obstante, Falomir Sáenz advirtió que esta medida no será suficiente si persisten las interrupciones eléctricas, ya que los pozos dependen completamente del suministro de energía para operar.

El director del organismo señaló que la mayor complicación podría presentarse a partir de mayo, cuando las temperaturas aumenten y la demanda de agua alcance su punto más alto. En ese contexto, insistió en que la principal preocupación radica en la falta de garantías por parte de la CFE para prevenir nuevos fallos.

“No hay certeza de que los paros vayan a disminuir”, afirmó. La dependencia federal, dijo, responde únicamente de forma reactiva cuando ocurren las fallas, sin ofrecer mecanismos de prevención que permitan asegurar la continuidad del servicio en una temporada crítica para la ciudad.