Chihuahua, Chih.- En una tarde donde el sonido de los motores estuvo mezclado con risas infantiles, integrantes del motoclub “Suicidas” transformaron el festejo del Día del Niño en un acto de esperanza y cercanía para menores que enfrentan la batalla contra el cáncer en la asociación AMANC.
Encabezados por su presidente, Javier Alejandro Saucedo Martínez, y el vicepresidente Luis Fernando Cervantes, alrededor de 20 motociclistas llegaron en caravana hasta las instalaciones de la asociación, llevando no sólo regalos, sino momentos de alegría que difícilmente olvidarán. Entre los asistentes destacaron miembros como Paco Foxx, Miroslava, Pablo, Abreu, “El Yankee”, Moncayo y “El Sargento”, quienes convivieron de cerca con los pequeños y sus familias.
La jornada benefició directamente a 12 niños con cáncer, así como a sus madres, quienes también forman parte esencial de esta lucha diaria. Desde el primer momento, los bikers se presentaron uno a uno con los menores, quienes emocionados eligieron con qué motociclista querían dar un paseo. Así comenzó una serie de rodadas simbólicas: con los niños, con las mamás e incluso con el personal de la asociación, generando un ambiente de integración y alegría.
Pero la convivencia no terminó ahí, los pequeños disfrutaron de una comida organizada especialmente para ellos, que incluyó pizzas, pastel, jugos y dulces, además de romper una piñata y recibir bolsitas con golosinas. Cada niño también fue sorprendido con regalos como pelotas, bufandas personalizadas con el logo del motoclub, mochilas y palomitas, estas últimas donadas por la empresa Mathasa.
Como parte del compromiso social, el motoclub logró reunir una donación de ocho mil pesos, también gracias al apoyo de Mathasa, recurso que será destinado a cubrir necesidades médicas y operativas de la asociación.
AMANC no es sólo un albergue, es un refugio de vida para familias enteras. Ahí llegan padres, madres y hermanos de niños provenientes de distintas regiones del estado, incluyendo comunidades de la Sierra Tarahumara, como Guadalupe y Calvo, Creel y Guachochi. Muchos de ellos permanecen durante meses e incluso años, mientras los menores reciben tratamientos como quimioterapias.
El presidente de AMANC, Juan Carlos Guedea, destacó que en la ciudad registran en promedio 150 nuevos casos de cáncer infantil cada año, principalmente leucemia y tumores abdominales en niños de entre tres y seis años. Explicó que, aunque el número de menores en el albergue es variable, durante el año brindan atención a entre 40 y 50 peques, con estancias que pueden ir desde unos días hasta más de dos años.
Actualmente, la casa de AMANC, que cumple 20 años como albergue y 25 como fundación en el estado, ofrece no sólo hospedaje sino también alimentación, apoyo médico y acompañamiento integral, lo que representa un alto costo operativo.
Este tipo de eventos, señaló, son con cuidado para proteger la salud de los menores, por lo que la visita del motoclub fue posible gracias a una coordinación previa y al apoyo constante que ya habían brindado. Entre cascos, risas y abrazos, los niños de AMANC vivieron un Día del Niño distinto: uno donde la esperanza aceleró a fondo.
