Chihuahua, Chih.- La federación adeuda más de 260 millones de pesos a la JMAS de recursos obligatorios pendientes de entregar, sostuvo Alan Falomir, titular de la dependencia.
En reunión con miembros de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), señaló que este adeudo habría provocado un caos en otras administraciones; no obstante, destacó que la JMAS mantiene estabilidad gracias a sus sólidos ingresos propios y al éxito en la reducción de la cartera vencida.
“Se trabaja bien, pero con déficit de ingresos federales”, afirmó.
Señaló que mientras en la Ciudad de México promueven el discurso del derecho humano al agua, en la práctica eliminan los recursos federales destinados a la infraestructura hídrica.
En este contexto, detalló que a ninguna Junta Municipal del país han entregado un peso del Programa de Devolución de Derechos (Prodder), cuando debió ocurrir desde finales de 2025.
Apuntó que la Asociación Nacional de Entidades de Agua y Saneamiento de México A.C. (Aneas), llamó a la Secretaría de Hacienda y Crédito a que realice la dispersión de recursos del Prodder 2025, fundamentales para que los organismos operadores inviertan en infraestructura y fortalezcan los servicios de agua potable y saneamiento.
El 100 por ciento de los recursos del Prodder, precisó, son destinanados a inversión en infraestructura.
Además, el funcionario destacó la importancia del cuidado y uso responsable del agua potable. Señaló que las mejoras en infraestructura y la ampliación de la cobertura son insuficientes si no realizan un consumo eficiente del recurso.
Agregó que a pesar de que Chihuahua es una de las ciudades con más complejidad para encontrar agua en el subsuelo, no registra problemas serios de abastecimiento.
A los miembros de la CMIC, les manifestó que la JMAS no puede visualizarse sin el trabajo técnico y de infraestructura que hacen las empresas afiliadas al organismo.
Por su parte, el presidente de la CMIC, Juan Carlos Montaño Arreola, reconoció el trabajo que realiza la JMAS y destacó acciones estratégicas como la sectorización de la red que permite una gestión más eficiente de suministro; el programa Aguardianes, orgullo nacional al haber sido reconocido con el Premio Nacional de Cultura Hídrica 2025; la campaña Chihuahua sin fuga que atiende una de las problemáticas más sensibles en tiempo de sequía: el desperdicio del agua.
Mencionó que estos esfuerzos son fundamentales para mejorar el servicio, optimizar el recurso y fortalecer una cultura hídrica más consciente entre los ciudadanos.
No obstante, reconoció también que los retos persisten. “La ampliación de las redes de agua potable y alcantarillado, particularmente en colonias alejadas y en zonas de crecimiento, continúa siendo una necesidad prioritaria para garantizar un desarrollo ordenado y equitativo”, dijo.
Agregó que las fugas siguen representando un desafío crítico que exige atención oportuna y acciones decididas para evitar el desperdicio.
En este sentido, dijo, es importante subrayar que el gremio de la construcción está plenamente dispuesto a sumar capacidades, experiencia y compromiso para contribuir en esta tarea.
Reiteró la disposición del CMIC para seguir sumando esfuerzos y al mismo tiempo manifestó el interés en conocer y participar en los proyectos que impulsarán este año, al estar convencidos que la infraestructura hídrica es clave para el crecimiento ordenado de la ciudad.
“La tarea ardua no es de uno solo. Es una labor conjunta entre gobierno, empresarios y sociedad en general. Cada acción, cada obra, cada decisión cuenta, al final todos integramos un mismo cauce: un río de soluciones que debe avanzar con responsabilidad, visión y firmeza”, subrayó.
