Chihuahua, Chih.- La Subsecretaría de Movilidad, perteneciente a la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, trabaja en modificaciones al Reglamento de Vialidad y Tránsito con el objetivo de establecer medidas más estrictas para quienes conduzcan sin cumplir con las disposiciones legales, particularmente menores de edad y usuarios de vehículos como cuatrimotos y razers.
El subsecretario de Movilidad, César Komaba, explicó que una de las propuestas que está bajo análisis contempla establecer consecuencias para los adolescentes que conduzcan sin licencia. La intención es que la infracción no quede únicamente en una sanción inmediata, sino que tenga repercusiones al momento en que el menor alcance la edad para tramitar su permiso de conducir.
De acuerdo con el funcionario, analizan establecer que los menores de 14 o 15 años que sean detectados conduciendo sin autorización queden registrados y tengan que esperar uno o hasta dos años adicionales para poder obtener una licencia, aunque el periodo definitivo todavía está en revisión.
Komaba señaló que la medida busca generar un efecto preventivo entre los jóvenes y sus padres, de manera que exista mayor responsabilidad al permitir que un menor tome el control de un vehículo. La intención, dijo, es que las disposiciones queden claramente establecidas para evitar interpretaciones y que las familias conozcan las consecuencias de permitir esta práctica.
El tema cobra especial relevancia luego de hechos recientes en los que menores han estado involucrados en accidentes relacionados con vehículos que requieren condiciones específicas para su operación. Uno de los casos más lamentables ocurrió en una presa, donde un niño perdió la vida después de un accidente en un vehículo todoterreno en el que también viajaban integrantes de su familia.
Aunque el accidente ocurrió en una zona rural, Komaba indicó que el caso puso nuevamente sobre la mesa la necesidad de revisar las reglas aplicables a estos vehículos y determinar hasta dónde puede endurecerse la regulación. Entre los factores que deberán considerar están el uso obligatorio de casco, el número de ocupantes permitido y las condiciones en las que utilizan estos vehículos.
El subsecretario recordó que la legislación ya establece que las cuatrimotos, razers y otros vehículos todoterreno no deben circular en zonas urbanas ni semiurbanas, debido al riesgo que representan para sus ocupantes y para el resto de los usuarios de la vía pública. Su utilización está contemplada principalmente para áreas rurales y espacios adecuados para este tipo de unidades.
Sin embargo, señaló que las autoridades han detectado que algunos conductores ingresan con estos vehículos a zonas donde no deberían circular. Incluso mencionó que han observado grupos de cuatrimotos y razers desplazándose por vialidades de la ciudad rumbo a zonas serranas, principalmente durante las tardes, cuando comienza a disminuir la actividad urbana.
También ejemplificó el problema con establecimientos dedicados a la reparación de este tipo de unidades, donde algunos vehículos salen a las calles para ser probados. Komaba consideró que esta práctica tampoco debería realizarse en zonas urbanas, por lo que analizan cómo establecer una regulación más precisa que impida que estos vehículos sean utilizados para pruebas en lugares donde puedan representar un peligro.
El funcionario descartó que la solución sea únicamente establecer horarios para su circulación, pues la postura que se analiza es más restrictiva: que las cuatrimotos y razers simplemente no puedan transitar en áreas urbanas o semiurbanas, independientemente de la hora.
Además de las restricciones de circulación, se revisarán las sanciones correspondientes para determinar si las multas actuales resultan suficientes. Komaba sostuvo que permitir determinadas conductas deja espacios que pueden ser aprovechados por los conductores, por lo que la intención es establecer reglas cerradas y claras sobre dónde pueden utilizarse estos vehículos.
La Subsecretaría de Movilidad también llamó a la ciudadanía a reportar la presencia de cuatrimotos o razers en lugares donde su circulación esté prohibida. Las denuncias permitirán ubicar los puntos donde se presentan estas conductas y enviar vigilancia para prevenir accidentes.
Komaba enfatizó que el objetivo de las modificaciones no es únicamente fortalecer la seguridad vial, sino proteger a la población de hechos que pueden terminar en tragedias. Por ello, las propuestas continúan en revisión para definir sanciones que sean suficientemente severas, pero también claras y aplicables.
Mientras se determina el contenido definitivo de las modificaciones, la dependencia mantiene el análisis del reglamento para establecer hasta dónde puede endurecerse la normativa y evitar que situaciones como la muerte del menor en la presa vuelvan a repetirse.
