La liberación de moscas estériles es nuevamente una de las principales herramientas científicas para contener el avance del gusano barrenador del ganado, una plaga que representa un riesgo para la sanidad animal y para la actividad pecuaria. De acuerdo con Sergio Ramírez Ordóñez, médico veterinario zootecnista, doctor en ciencias y docente investigador de la Facultad de Zootécnia y Ecología de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), estos insectos no deben ser vistos como una amenaza, sino como parte de la solución.

El especialista explicó que la llamada Técnica del Insecto Estéril (TIE) consiste en criar grandes cantidades de moscas macho para posteriormente someterlas a un proceso de esterilización mediante radiación. Una vez que cumplen con este procedimiento, los ejemplares son liberados en distintas zonas para que compitan con las poblaciones silvestres por el apareamiento con las hembras.

El objetivo es que las hembras que logren reproducirse con machos esterilizados no tengan descendencia. De esta manera, explicó Ramírez Ordóñez, reduce de forma gradual la capacidad reproductiva de la población silvestre y, con el paso del tiempo, disminuye la presencia de la plaga en las áreas donde aplican la estrategia.

Ante esta situación, el investigador de la UACH pidió a la población no eliminar las moscas estériles cuando sean detectadas en el campo. Señaló que su presencia forma parte de una campaña sanitaria y que cada ejemplar liberado representa un elemento más para disminuir la reproducción del gusano barrenador.

La técnica no es nueva para México. Ramírez Ordóñez recordó que el país consiguió erradicar el gusano barrenador en 1991 después de un proceso extendido durante casi 20 años y que involucró la colaboración de las autoridades sanitarias mexicanas y estadounidenses. La experiencia obtenida durante ese periodo permitió demostrar la efectividad de la TIE como mecanismo de control biológico.

Sin embargo, el regreso de casos del gusano barrenador al territorio nacional ha obligado a retomar y fortalecer las medidas de prevención y control. En este escenario, la producción masiva y posterior liberación de insectos estériles vuelve a cobrar relevancia para frenar la propagación de la plaga y disminuir el riesgo para los animales de producción.

Uno de los principales beneficios de este método, destacó el académico, es una alternativa selectiva que puede reducir la población del insecto objetivo sin recurrir de manera generalizada a productos químicos. A diferencia de los insecticidas, la técnica no busca afectar indiscriminadamente a otras especies de insectos, por lo que representa una opción con menor impacto ambiental.

El investigador consideró que la eficacia de esta estrategia también depende de la participación de quienes están en contacto directo con el ganado. Productores, médicos veterinarios y propietarios de animales tienen un papel importante en la detección temprana de posibles casos y en la aplicación de medidas sanitarias.

Por ello, recomendó prestar especial atención a las heridas que presenten los animales, mantener una vigilancia constante y reportar cualquier situación sospechosa ante las autoridades correspondientes. La atención oportuna puede contribuir a evitar que una infestación avance y surja un problema de mayores dimensiones.

Ramírez Ordóñez insistió en que la mosca estéril debe entenderse como una herramienta a favor del sector ganadero. Su liberación forma parte de un procedimiento diseñado para interrumpir el ciclo reproductivo del gusano barrenador y, con ello, disminuir paulatinamente su presencia.

La colaboración social, añadió, resulta indispensable para que los trabajos de control tengan mejores resultados. Evitar la eliminación de estos insectos, permitir el desarrollo de las campañas y notificar oportunamente posibles casos son acciones que pueden complementar el trabajo realizado por las autoridades sanitarias y los especialistas.

Además de representar una medida para proteger a los animales, el control del gusano barrenador tiene implicaciones económicas. La actividad pecuaria depende de mantener condiciones adecuadas de sanidad para evitar pérdidas en los hatos y preservar la producción, por lo que contener la plaga también contribuye a proteger a productores y a la cadena económica relacionada con la ganadería.

La Universidad Autónoma de Chihuahua destacó que la difusión de este tipo de información busca acercar a la población conocimientos científicos que permitan comprender por qué aplican determinadas estrategias sanitarias. En este caso, conocer la función de la mosca estéril puede ayudar a evitar que la ciudadanía interfiera con las campañas de control.

Con la divulgación de esta información, la UACH refrendó su participación en la generación y difusión de conocimiento relacionado con la salud animal y el sector pecuario. Para el especialista, entender el funcionamiento de la Técnica del Insecto Estéril y colaborar con las acciones de vigilancia son pasos fundamentales para enfrentar nuevamente al gusano barrenador y reducir sus efectos sobre la ganadería y la economía nacional.